Reseña de Hanan Jasim Khammas: Bagdad Noir de Samuel Shimon

Inglés: Samuel Shimon ed.: Baghdad Noir, Akashic Books, 2018. 291 págs.
Árabe: Samuel Shimon ed., Farah Sharaf trad.: Bagdad Noir, Alca Books, 2019. 318 págs.

El testamento literario

No cabe duda de que en los últimos años la narrativa iraquí ha gozado de una vitalidad rotunda. El crítico comparatista, Neyem Abdallah, en su Índex de la novela iraquí, incluye un total de 470 novelas publicadas solo entre 2003 y 2014. En la misma línea, el editor de Baghdad Noir (2018) afirma en su introducción que, tras la invasión estadounidense, en menos de 15 años se han publicado en Irak más de 700 novelas, una cifra que supera el número de las publicadas en todo el siglo XX. Además, este período no solo goza de una gran producción sino también de una gran recepción si consideramos la crítica a nivel mundial, los premios literarios y el volumen de traducciones, que supera con creces el de antes de 2003. Este volumen es un ejemplo del particularcaso de la narrativa iraquí contemporánea.
Compuesto por 14 historias de diferentes autores, el libro Baghdad Noir abarca de diversas maneras los factores que representan la escena literaria iraquí. En primer lugar, Baghdad Noir surge como parte de la iniciativa de la editorial neoyorquina Akashic, que tuvo la idea de reunir una serie de libros de relatos noir, que se caracterizan por dibujar los rasgos de las ciudades del mundo a través de los terribles incidentes que esconden sus barrios y calles. La serie empezó con Brooklyn Noir en 2004 y hoy llega a contener no menos de 112 títulos publicados, como Tehran Noir, Beirut Noir, Jerusalem Noir, Addis Ababa Noir y Marrakech Noir. Más importante aún, afirma el editor, esta es la primera colección de relatos del género noir en Irak y probablemente sea el primer intento de realizar obras literarias de este género como tal. De hecho, ni siquiera existe una aproximación terminológica al género más allá de ‘novela policiaca’, que no se ajusta completamente. Aunque existen novelas con clara presencia de algunos elementos básicos de lo noir – como, por ejemplo, Basqah fi wayih al-hayat (Escupitajo en la cara de la vida) (1948), de Fou’ad Al-Tikerly y Sayyadoun fi share’ dhayiq (Cazadores en una calle estrecha) (1960), de Yabra I. Yabra, entre otros –, los relatos de Baghdad Noir son los primeros textos que reúnen todas las características del género. Formar parte de esta serie, por lo tanto, no solo supone un ingreso de la narrativa árabe contemporánea en la periferia visible de la geografía de la economía literaria –para utilizar las ideas de Moretti– sino que, además, estimula el olfato crítico para teorizar sobre el género noir en el contexto de la literatura árabe como Weltliteratur.
En segundo lugar, este volumen ofrece múltiples reflexiones sobre la complejidad de la vida en una ciudad como Bagdad en un período de guerras, hambre y constante conflicto político, pero que, a la vez, expone una infinita devoción por lo humano y lo artístico. Por lo tanto, estos relatos prácticamente no dejan aspecto de la historia contemporánea de la ciudad sin evaluar, desde la dictadura hasta la composición socio-arquitectónica de los barrios, pasando por la violencia de género, el terrorismo, las enfermedades mentales, la diversidad etno-religiosa, la invasión militar y el consumo de psicoactivos. Irónicamente, señala el editor, esta ciudad que carga tanta negatividad propia de la atmósfera noir, fue nombrada Dar al-Salam (la casa de paz) por el califa Abu Yafar al-Mansur, quien la construyó en el año 762. Sin embargo, la mayor ironía tal vez sea plantear un género noir en un contexto cuyas circunstancias, tanto políticas como humanitarias, son tan surrealistas que superan la capacidad de la ficción para transgredir los límites de lo real. ¿Cómo hacer este tipo de literatura en un contexto donde la atrocidad es una rutina urbana?, es la pregunta que afrontan los autores de este libro. La mayoría de los cuentos se inspiran en hechos y personas reales que han alterado otras vidas. Así lo hace “El expediente de Jasim”, que refleja la catástrofe que cometió el ejército estadounidense, pocos días después de la invasión de Bagdad, cuando liberaron a los pacientes de los manicomios y los prisioneros de las cárceles sin tomar ningún tipo de precaución. De la misma manera, “La maté porque la quiero” refleja el inexplicable fenómeno del asesinato de mujeres jóvenes durante los primeros meses de la invasión; y el relato “El registro del apocalipsis” insinúa la influencia exterior en el incremento de la ola religiosa.

la portada de la obra editada en árabe

Algunos de los autores son, hoy en día, los nombres más representativos de la literatura iraquí, tales como Sinan Antoon, Ahmed Saadawi, Muhsin al-Ramli, Ali Badr y el editor mismo del volumen, Samuel Shimon. Aunque la mayoría son iraquíes, natales de Bagdad, el volumen también sorprende con la inclusión de escritores como Roy Scranton, veterano norteamericano que realizó su servicio militar en Irak entre 2003 y 2004, el iraní Salar Abdoh, (editor de Tehran Noir), la tunecina Hayat Raies y la libanesa Hadia Said. Todos, eso sí, vivieron en Bagdad en algún momento de sus vidas.
Resulta necesario señalar el papel de la traducción literaria. En un principio la mayoría de los relatos fueron escritos en árabe y, luego, traducidos al inglés para una primera publicación. Posteriormente, la editorial iraquí Alca rescató los manuscritos en árabe y coordinó la traducción de los tres originales en inglés para la publicación del volumen en Bagdad. De ahí surge una inquietante reflexión donde está claro que, para incluir voces bagdadíes en las geografías literarias, el papel de la traducción es primordial, pero, en este caso, resulta que también lo es para que los mismos bagdadíes se escuchen entre ellos o escuchen otras voces narrar su ciudad. Próximamente, la editorial Fondo de Cultura Económica, de México, publicará la traducción de Baghdad Noir al español, lo cual demuestra la circulación del concepto del horror urbano entre las distintas lenguas y culturas.
Por último, también hay que mencionar que el editor de este volumen, Samuel Shimon, es el autor de la novela autobiográfica, Iraqi fi Barees, 2005 (Un iraquí en París) y el jefe de redacción de la célebre Banipal, la revista que lleva promocionando la literatura árabe en inglés desde el año 1998 y cuya primer número en lengua española celebramos este 2020.Quien conoce a Shimon o haya leído su novela sabe que es un entendido en los niveles de oscuridad que puede alcanzar la vida urbana, lo cual le convierte en la persona idónea para editar Baghdad Noir.

 

Hanan Jasim Khammas es investigadora en teoría de la literatura y literatura comparada. Es profesora de literatura y pensamiento árabe contemporáneo, Universidad Autónoma de Barcelona.