Reseña de Bill Swainson: Estados de la pasión, de Nihad Sirees

Nihad Sirees, States of Passion (Estados de la pasión (Pushkin Press, Londres, 2018, traducción de Max Weiss ISBN: 9781782273479),

En una noche oscura y tormentosa…

En Occidente Nihad Sirees es conocido por ser el autor de The Silence and the Roar (en adelante, El silencio y el tumulto) (2004), traducida al inglés por Max Weiss y pub-licada en Estados Unidos por Other Press y en el Reino Unido por Pushkin Press (2013). La novela, una parábola orwell-iana con matices kafkianos, está ambientada en un país sin nombre en el que el escritornarrador, Fathi, debe elegir entre sumarse al coro de aprobación del líder nacional o el silencio. Vetada en Siria, The Silence and the Roar ha sido traducida a idiomas como el checo, el holandés, el francés, el alemán, el italiano y el turco.

la portada original obra editada en arabe

En Oriente Medio, en cambio, Sirees es más conocido por ser el autor de exitosos y de-safiantes dramas televisivos, como The Silk Market (El mercado de la seda) (1ª temporada, 23 capítulos, 1996; 2ª temporada , 25 capítulos , 1998), que explora la unión de Siria con Egipto a finales de los 50 y principios de los 60 a través de una amplio abanico de personajes relacionados con el mercado de la seda de Alepo. La serie, cuya versión subtitulada se emitió en Alemania y Australia, fue tildada por el gobierno sirio de polémica; posteriormente, la amenaza de la censura obligó a que otras series, como The Life of Khalil Gibran (La vida de Jalil Gibran) (2008) y Al-Jayt al-Abyad (Los primeros albores) (2004), que plasma el control sobre los medios de comunicación por parte del gobierno sirio, tuvieran que rodarse fuera del país. Debido a una mayor vigilancia y presión por parte del gobierno, Nihad Sirees abandonó Siria en 2012 y, tras breves estancias en Egipto y  Estados Unidos, actualmente vive en Berlín.

Nihad Sirees

La biografía literaria de Sirees merece ser examinada. Sus series de televisión y varias de sus novelas están relacion-adas con la historia y la pol-ítica, con lo que podríamos definirlo como un escritor de ficción histórica realista. Cuatro de sus siete novelas, incluida la más reciente, basada en la serie de televisión El mercado de la seda (2005), se engloban dentro de esta categoría. No ocurre lo mismo, en cambio, con su primera novela, The Cancer (El cáncer) (1987), y El silencio y el tumulto (2004). En cuanto a Estados de la pasión (2018), que narra una complicada historia de amor durante la década de los 30, la podríamos situar en un punto intermedio.

Un burócrata anónimo que trabaja para el Banco Agrícola y dos de sus colegas han emprendido un trabajo de campo por varios pueblecitos, cuando su Land Rover se avería en una carretera desierta en el medio de la nada. Dado que había sido aquel quien, con vistas a regresar pronto a Alepo, había propuesto desplazarse hasta la siguiente aldea esa misma noche para poder retomar el trabajo temprano al día siguiente, sus dos colegas se sienten perjudicados por esta situación y, por tanto, es el protagonista quien deberá ir a buscar ayuda. Bajo una lluvia torrencial, pronto se encuentra rodeado de perros merodeadores y, habiendo temido por su vida, siente un enorme alivio al descubrir que lo que parecían un par de abiertos ojos frente a él resultan ser las luces de un caserón. El mayordomo abre la puerta y en el interior un anciano está sentado junto al fuego. Una vez dentro, el narrador recuerda a sus colegas varados y, mientras el mayordomo va a buscarlos a regañadientes, el narrador, ávido de curiosidad, pregunta -en la traducción el inglés de Max Weiss, fluida pero bastante inestable a la hora de plasmar los discursos coloquiales o demasiado formales:

“Dígame, respetado señor, ¿qué le hizo venir a vivir aquí? Puede que la pregunta resulte descortés, pero la curiosidad me inquieta”. Levantó la cabeza, me miró con una expresión amable y resignada, y dijo: “Tienes todo el derecho a preguntar, mi nuevo amigo, pero la mía es una larga historia y llev-aría mucho tiempo escucharla entera. A decir verdad, disfruto contándola y me encantaría tener a alguien cerca que quisiera escuchar mis historias; pero mi mayordomo me cuida de hablar demasiado porque dice que así es mejor para mi salud”.

“Por favor, señor, cuénteme la historia. Desde niño me han encantado las historias y me ha apetecido escucharlas.”

A continuación el anciano “comenzó a contar su historia, que fue la más extraña que había escuchado en toda mi vida”.

El relato que cuenta en esa oscura y tormentosa noche es la historia de un amor doblemente prohibido entre el anciano cuando era joven y una in-ocente bailarina llamada Widad. Widad pertenece a banat al-ishreh, el mundo de las mujeres que viven, aman, bailan y tocan música juntas que floreció en Alepo en la década de los años 30 y en el que, como dice el anciano, “las mujeres cohab-itaban con otras mujeres de la misma manera que lo hacían los hombres”. Sirees evoca este mundo lésbico, que coexiste con el mundo público de matri-monio e hijos, de manera sen-sible, quedando patentes sus dotes narradoras; sin embargo, también tiene algo de El Gran Hotel Budapest, una película divertida pero cuyos excesos pueden resultar desbordantes.

Como contar la historia le lleva al anciano cinco días y sus respectivas noches, el mayordomo se siente cada vez más decidido a obligarle a que se retire, temiendo -entre otras cuestiones que no resultaría apropiado revelar aquí- que el anciano no sobreviva a la narración del cuento (baste con mencionar que entran en juego el veneno, un escorpión y una pistola).

Si El silencio y el tumulto es una parábola modernista, Estados de la pasión nos recuerda a obras de Sándor Márai, como Embers (1942, traducción al inglés de Carol Brown Janeway, 2001) [A la luz de los candelabros, traducción al español de Ferenc Oliver Brachfeld (1946) y, posteriormente, El último encuentro, traducción de Judit Xantus (2015)]; o quizás a la novela del turco Sabahattin Ali Madonna in a Fur Coat [1943, traducción al inglés de Maureen Freely y Alexander Dawe (2017)] [Madona en un abrigo de piel, traducida al español por Rafael Carpintero (2018)]. El éxito de estas dos novelas radica, en el primer caso, en que el escritor se ciñe a una sola historia y a un único pero interesante tono; y, en el segundo caso, en que la historia de amor resulta absolutamente convincente. Por el contrario, aunque la historia de amor en Estados de la pasión presenta una secuencia temporal similar a la de las obras mencionadas, está ambientada en un mundo his-tórico evocado como fantástico y su estilo narrativo peca, ad-emás, de sofisticado y críptico. Con todo, no dejo de tener ganas de leer las próximas obras de Nihad Sirees acerca de lo que él llama el “desorden” del exilio.