Reseña de Hanan Jasim Khammas: Un autobús verde sale de Alepo de Jan Dost

La ética de escribir sobre la guerra

 

Hanan Jasim Khammas

La primera lección que recibí cuando estudiaba literatura en la Facultad de Letras en la Universidad de Bagdad fue la de definir la obra literaria. Me acuerdo, en particular, del ensayo de Percy Shelley en el que defendía que el lenguaje literario nos hace ver aquello que conocemos como si lo observáramos por primera vez. Hoy en día, la finalidad del texto literario parece ser discutible y la novela entre manos es un excelente ejemplo.

Durante casi todas las páginas de la traducción de Naomí Ramírez Díaz, Un autobús verde sale de Alepo (2020), escrita por Jan Dost, el poeta y traductor kurdo-sirio, me acompañó esa cuestión de la finalidad: ¿adónde va este autobús? ¿Qué quiere el autor que vea? ¿Es necesario documentar tanta atrocidad?

A lo largo de sus 145 páginas, sabemos que el cadáver de Abu Leila está sentado en el autobús verde y que silenciosamente nos narra la historia de su familia, convertida en trozos de carne al igual que su ciudad se convirtió en trozos de piedra en el 2016. La novela sigue el trayecto del autobús saliendo del Barrio de al-Sukkari hasta el paso de Ramouseh, unos cinco kilómetros que se pasan como una lenta eternidad de dolor y desgarro emocional. Casi todas las escenas se narran en primer plano, como una serie de postales animadas que podrían haber sido dibujadas por Zdzislaw Beksinski.

Desde el 2004, el autor trata de dibujar un retrato de la compleja historia política de Siria. Sus no-velas en kurdo abordan las fallidas revoluciones kurdas y, ahora, sus novelas en árabe dibujan el horror incuestionable de la guerra en Siria desde 2011. Jan Dost justifica que le resulta imposible a él y a otros autores sirios, tanto desde el interior de Siria como desde el exilio, escribir sobre otros asuntos e ignorar -palabra que él utiliza- lo que está ocurriendo.

Un autobús verde sale de Alepo de Jan Dost.  Traducción de Naomí Ramírez Díaz. Ediciones del oriente y del mediterráneo, 2020. ISBN: 978-84-121662-0-0. 160 págs.

Aunque esté de acuerdo con esa imposibilidad, me parece importante destacar que hay dos tipos de textos contemporáneos que develan cierta actitud hacia la guerra. Ninguno de ellos deja de lado lo que sucedió y sigue suce-diendo. Por un lado, están aquellos que simplemente convierten la tragedia siria en obra de arte universal, que reflexiona sobre la condición humana y la perplejidad del ser humano hacia la modernidad. Por otro lado, existe una serie de obras que se quedaron encalladas en plasmar el horror de “lo que sucedió” con el único objetivo de documentar los crímenes de guerra. Un autobús verde sale de Alepo se puede clasificar en esta segunda categoría. Narrada en un tono crudo y rígido, la novela solo confirma el dolor. Frases como “Nazli murió. Así de simple. Murió como mueren las mujeres en las guerras” (109) muestran la capitulación y el cansancio de los personajes que pretenden reflejar el ánimo desfallecido de la ciudad y sus habitantes. La histeria de Leila, el cuerpo partido de la pequeña Maysun, el desespero del equipo sanitario: nada le permite un respiro al lector.

Por esta razón pienso que la novela debe considerarse un testamento, una documentación de sucesos horribles. No debería ser leída como una obra artística porque contemplarla como tal nos obliga a distanciarnos de la humanidad de sus personajes y convertirlos en un objeto de examen y opinión. Nadie debería adquirir este libro y leerlo por el placer de leer y doblar su última página para empezar otro título al día siguiente. Libros como este nos ponen ante la paradoja que señalaron Susan Sontag y Judith Butler: ¿hasta qué punto es ético exponer la atrocidad y el dolor de los otros? ¿Cómo nos exponemos nosotros al contemplar ese dolor? Quizá la pregunta que deberíamos formular nosotros aquí es: ¿con qué finalidad consumimos los textos y las imágenes que exponen el sufrimiento de los otros? ¿Qué hacemos con ese saber que nos traen?

Por ende, Un autobús verde sale de Alepo es, sin duda, un texto inquietante y angustioso, y leerlo sin instrumentos teóricos y filosóficos adecuados hace que su lectura sea tan peligrosa como los sucesos que presenta.

Jan Dost

Jan Dost (Alepo 1965) es un poeta, escritor y traductor kurdo-sirio. Exiliado en Alemania desde el año 2000. Ha publicado diez novelas y cuatro poemarios en kurdo y árabe, y ha ganado varios premios, como el Premio de la Novela Breve en kurdo en 1993, en Siria; el Premio de Poesía en Kurdo en 2012, en Alemania; el Premio de la Creatividad de la revista Damasco en 2013, en Londres; el Premio de Hussein Arif de la Novela Kurda otorgado por el Centro Cultural kurdo, Galwazeh, en 2014. Un Autobús verde sale de Alepo es su primera obra traducida al castellano.