Saturday, October 17, 2026

Raúf Músad Basta, la libertad y el buen humor

Cuando me lo presentaron, aquella fría tarde de viernes, creí que me miraba con cierta desconfianza. Quizá porque le parecí demasiado convencional, demasiado serio, demasiado pequeño burgués o todo al mismo tiempo. Notó que yo, a mi vez, había reparado en que su modo de acogerme no denotaba entusiasmo y, como era persona de gran corazón, se vio impulsado a explicarme su reacción más bien fría al conocerme: «¡Yo deseaba que me tradujera una mujer!», exclamó y se echó a reír. Me reí con él y a partir de ahí se inició una relación que yo calificaría de amistad.

Editorial Revista Banipal 17 : El ser, la historia y la...

Por Joselyn Michelle Almeida La entrega de este número se ha retrasado por la impactante noticia del fallecimiento del gran novelista egipcio Sonallah Ibrahim (1937-2025)...

LOS LOBOS NO OLVIDAN, Fragmentos de la novela de Lina Hawyan...

Traducción de Angelina Gutiérrez Almenara   Por tu alma, Yáser. Ojalá lleguen las palabras allá donde las palomas proyectan sus sombras elevadas sobre tu tumba. 1 de julio de 2012 Te...

Literatura Árabe en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2025

Por tercer año consecutivo, y en colaboración con la revista Banipal de Literatura Árabe Moderna, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara acogió en su 39ª edición, correspondiente a 2025, a tres escritores del mundo árabe: el poeta palestino Samer Abu Hawwash, la escritora marroquí Latifa Labsir y la autora catarí Huda Al-Naemi.

AHOR VEN, SILENCIO poemas de la poeta palestina Dalia Taha

En la feria del libro hay un libro que lleva tu nombre: “Historia de las lágrimas”. Se acurruca cual lágrima entre los libros de políticos y sociólogos, y la historia de batallas y guerras. Pero en algún lugar hay una biblioteca completa para ti, con estantes que casi se caen por el peso de sus hojas. Por cada libro sobre una batalla, hay otro libro inexistente sobre sus lágrimas. Quiero pasear por esta feria del libro. Es cierto que no podré sostener ningún libro en la mano. Es cierto que no puedo pasar las páginas, ni siquiera leer los títulos de los libros y los nombres de sus autores: ellos también desaparecieron de la historia, como sus lágrimas.