TRES POEMAS de Fawziyya Abu Khalid
Organizo las botellas del tiempo,
hora a hora,
día a día,
luna a luna,
y siempre, siempre,
lleno mi vida,
en este inmenso vacío,
con algo de poesía,
un poco de amor,
mucha tristeza y exceso de nostalgia.
Ahora preparo los ácidos amargos
y bebo a solas la dosis que me queda.
TRES POEMAS de Ashjan Hindi
Traducción de Jaafar al-Aluni
EN BUSCA DEL OTRO
Todos los días Isabela me busca
y me encuentra.
Yo busco a otra persona
pero siempre la veo a ella.
Dicen que...
Adonis sobre el poeta omaní Zaher Al-Ghafri
Adonis
La piedra y el ojo del ángel
-1-
Sí, “La piedra llegó al ojo del ángel”, como dice el poeta Zaher Al-Ghafri. Y mientras “los días...
Tres poemas de la poeta siria Widad Nabi
Tú tocas el duro metal
del autobús, aquí,
y brota un narciso
en el pomo de hierro
de la puerta de tu casa, allá.
Así son de leales los hogares
con los dueños que los abandonan.
NO DEVUELVAS LOS PECES AL MAR, Un poema de Gihan Omar
Traducción de Khalid Raissouni
NO DEVUELVAS LOS PECES AL MAR
Me parezco al agua.
Fluyo sin saber hacia dónde.
Siempre que encuentro una grieta cruzo.
No puedo parar, aunque...
Dos poemas de Fatema al-Shedi
En otra vidayo era una palmera elevada que crecía con violencia
en las afueras del silencio
y extendía su sombra sobre los granos de arena.
O tal vez era una acacia generosa
que despertaba nostalgia en las noches oscuras de los exiliados
y los hacía cantar.
Tal vez era un azufaifo en cuyas ramas las mujeres renovaban su amor
o un algarrobo que custodiaba el horizonte.
Seis poemas del palestino Mosab Abu Toha
Traducción del inglés de Joselyn Michelle Almeida
EJERCICIO INTENSO
En Gaza
respirar es una tarea,
sonreír es hacerse
cirugía plástica
en el propio rostro,
y levantarse por la mañana
intentando sobrevivir
otro día, es...
Cinco poemas de Ibrahim Al-Husain
Hay muchos pozos que no cesan de caminar conmigo, pozos que vienen de regiones lejanas. Lo sé por su vacío, por su falta de huesos de melocotón y de los dedos que se esforzaron en dejarlos caer en ellos, una de las formas de ocultar la huida de los miembros a los lados sombríos, por la completa ausencia de peleas en sus bordes, peleas que pensé que nunca desaparecerían y seguirían siendo guardianas de unos pozos cuya tierra encuentro a menudo al despertarme ocultando el color de las almohadas. Pozos sin profundidad para llenar las noches o para que los rostros que se hundieron puedan volver a fluir.
PRELUDIO DEL DOLOR, Poema de la poeta palestina Rana Zeid
Ahora, tu cara surge de entre estos escombros
se eleva sobre los pájaros y las jaulas
sobre las casas pasajeras que habité
y que habitaré
como si fuera la salvación,
se eleva como si fuera ágil y salvadora…
sobre agua
¡Tu cara no es más que una pregunta!
Y yo no soy más que su repetida formulación.
Tú, tú,
tú , este
tú , ese
tú , todos,
fragmento de la pasión y el yo.
Ya no importa que nadie nos quiera, poema del poeta palestino Samer...
Ya no importa / que nadie nos quiera. / Basta con que nos quiera el gran Arcángel / en su cielo brillante.
Nuestros hijos lo ven erguido a lo lejos / con las manos juntas formando un corazón / y sonríen. Nuestras mujeres lo ven ondeando un jazmín blanco / y entornan los ojos para siempre. / Nuestros hombres ven sus alas azules / claras como el cielo / y con los corazones arrebatados
viajan hacia él.










