Wednesday, October 28, 2026

Cinco poemas de Ibrahim Al-Husain

Hay muchos pozos que no cesan de caminar conmigo, pozos que vienen de regiones lejanas. Lo sé por su vacío, por su falta de huesos de melocotón y de los dedos que se esforzaron en dejarlos caer en ellos, una de las formas de ocultar la huida de los miembros a los lados sombríos, por la completa ausencia de peleas en sus bordes, peleas que pensé que nunca desaparecerían y seguirían siendo guardianas de unos pozos cuya tierra encuentro a menudo al despertarme ocultando el color de las almohadas. Pozos sin profundidad para llenar las noches o para que los rostros que se hundieron puedan volver a fluir.

Dalia Taha: Dos poemas

¿Recuerdas tu primera noche en este mundo?/ No fue en El Cairo, París,/ Kinshasa o Buenos Aires tu primera noche./ Podrías haber nacido en un pueblo tranquilo junto al río/ o junto a un rascacielos/ pero tu primera noche fue en la faz de la tierra./ Lo que rodea el lugar de tu nacimiento/ no son las ciudades ni las localidades adyacentes/ ni siquiera los países o los continentes vecinos/ sino las galaxias y los planetas.

Tres poemas de Mosab Abu Toha

Traducción del inglés de Joselyn Michelle Almeida     DEJANDO ATRÁS LA NIÑEZ Al salir dejé la niñez en el cajón y sobre la mesa de la cocina puse el caballito...

Seis poemas del palestino Mosab Abu Toha

  Traducción del inglés de Joselyn Michelle Almeida EJERCICIO INTENSO En Gaza respirar es una tarea, sonreír es hacerse cirugía plástica en el propio rostro, y levantarse por la mañana intentando sobrevivir otro día, es...

Tres poemas de la poeta siria Widad Nabi

Tú tocas el duro metal del autobús, aquí, y brota un narciso en el pomo de hierro de la puerta de tu casa, allá. Así son de leales los hogares con los dueños que los abandonan.

LA MARIPOSA BLANCA, dos poemas de Hassab Al Sheikh Jaafar

Traducción: María Luisa Prieto   Nació en la ciudad de al-Amara, al sur de Iraq. Viajó a Moscú para estudiar literatura, graduándose en el Instituto Gorky...

PRELUDIO DEL DOLOR, Poema de la poeta palestina Rana Zeid

Ahora, tu cara surge de entre estos escombros se eleva sobre los pájaros y las jaulas sobre las casas pasajeras que habité y que habitaré como si fuera la salvación, se eleva como si fuera ágil y salvadora… sobre agua ¡Tu cara no es más que una pregunta! Y yo no soy más que su repetida formulación. Tú, tú, tú , este tú , ese tú , todos, fragmento de la pasión y el yo.

Dos poemas de Fatema al-Shedi

En otra vidayo era una palmera elevada que crecía con violencia en las afueras del silencio y extendía su sombra sobre los granos de arena. O tal vez era una acacia generosa que despertaba nostalgia en las noches oscuras de los exiliados y los hacía cantar. Tal vez era un azufaifo en cuyas ramas las mujeres renovaban su amor o un algarrobo que custodiaba el horizonte.

CINCO POEMAS de Aisha al-Saifi

Mi rostro es un poema esta noche, por eso prefiero no amarte. La noche evoca en mis pulmones el recuerdo de todos los que me ahogaron con la tristeza de un país lejano. Prefiero no verte mañana porque esta noche vendrán todas las mujeres que te lloraron, y lamentarán sus penas infinitas. Mi rostro tomará la forma de todas las mujeres que reventaron por tus engaños; vendrán ellas y se convertirán en mi aliento, mi voz y mis ojos. Si la poesía me inspirase, la tristeza se apagaría en mi boca, escribiría sus angustias, sus heridas, sus largas noches de lágrimas y el miedo, esbozaría la imagen del anhelo en sus rostros, la voz perdida de sus bellas canciones, el parpadeo de sus ojos cuando me palmean la espalda y cantan los imposibles sueños en presencia de la muerte. Y cuando levantan las copas del llanto y me saludan: “Escribe,

SOY DE LA TIERRA DE GILGAMESH, poemas de Khalid Al-Maaly

Traducción de María Luisa Prieto   SILBAMOS SUS MELODÍAS En las canciones, cuyas melodías silbamos en silencio, regresamos del viaje del dolor a casa y por el camino de...