Dalia Taha: Dos poemas
¿Recuerdas tu primera noche en este mundo?/ No fue en El Cairo, París,/ Kinshasa o Buenos Aires tu primera noche./ Podrías haber nacido en un pueblo tranquilo junto al río/ o junto a un rascacielos/ pero tu primera noche fue en la faz de la tierra./ Lo que rodea el lugar de tu nacimiento/ no son las ciudades ni las localidades adyacentes/ ni siquiera los países o los continentes vecinos/ sino las galaxias y los planetas.
Dos poemas de Ahmad Yamani
¿Cómo es la soledad?
Clavar la vista en todo sin involucrarse,
sentir que mi esqueleto pudo haber sido de otra forma.
A veces, pregunto sobre la utilidad de caminar y descansar
en aquellas noches en las que me quedé fuera del planeta
y percibí colores sin nombres en ese universo
en el que me vi descuartizado en otros cuerpos inhumanos,
cuerpos que iban a formarse algún día, pero que por algo
quedaron incompletos.
Durante muchos años fui esos cuerpos incompletos suspendidos en el vacío,
algo más que manos y pies,
lo que la naturaleza abandonó en el olvido.
Rana Zeid: NO TENGO PATRIA y otros poemas
Me dejaron a la impiedad de las olas,/ ¿por qué entonces no permanezco en la orilla?/ Este mar no me ve,/ pero lo sigo reverenciando, queriendo/ con ojos desorbitados y profundos./ Lo beso/ como si en verdad yo no fuera una bestia,/ y mientras cuento con él sus gaviotas/ cuando se adormece,/ él me canta en ruso e italiano/ sin que yo entienda una palabra./ Entonces lloro./ Yo soy la única poesía/ que no tiene patria./ Mis temblorosos pasos/ nunca se conformarán con un solo camino.
Ya no importa que nadie nos quiera, poema del poeta palestino Samer...
Ya no importa / que nadie nos quiera. / Basta con que nos quiera el gran Arcángel / en su cielo brillante.
Nuestros hijos lo ven erguido a lo lejos / con las manos juntas formando un corazón / y sonríen. Nuestras mujeres lo ven ondeando un jazmín blanco / y entornan los ojos para siempre. / Nuestros hombres ven sus alas azules / claras como el cielo / y con los corazones arrebatados
viajan hacia él.
Mi sangre está contaminada de amor Poemas de Yaser El-Zayat
Pon mi cadáver en tu bolsillo, amigo mío, sálvame para que el llanto se convierta en tu lecho, pon mis sueños en tu bolso, esposa mía, embellécelos cuando mi existencia se convierta en tu tumba y sácame de tus uñas, amiga mía, arrójame en la ambulancia para que se regulen los latidos de tu corazón.
¡País mío! No ha pasado nada, no ha pasado nada. Continúa masticando el humo, los festivales y las cárceles. Yo soy feliz aquí, feliz en mi tumba divina, esta tumba mía a la que llamo Yaser El-Zayat.
Sí, soy Yaser El-Zayat:
Descendiente de comerciantes arruinados, descendiente de poetas arruinados, descendiente de este país arruinado, descendiente de himnos colectivos, sueños colectivos y tumbas colectivas. Entonces, ¿cómo distingo tus rasgos entre todos estos escombros?
CINCO POEMAS de Aisha al-Saifi
Mi rostro es un poema esta noche,
por eso prefiero no amarte.
La noche evoca en mis pulmones
el recuerdo de todos los que me ahogaron con la tristeza de un país lejano.
Prefiero no verte mañana
porque esta noche vendrán todas las mujeres que te lloraron,
y lamentarán sus penas infinitas.
Mi rostro tomará la forma de todas las mujeres que reventaron
por tus engaños;
vendrán ellas y se convertirán en mi aliento,
mi voz
y mis ojos.
Si la poesía me inspirase,
la tristeza se apagaría en mi boca,
escribiría sus angustias,
sus heridas,
sus largas noches de lágrimas
y el miedo,
esbozaría la imagen del anhelo en sus rostros,
la voz perdida de sus bellas canciones,
el parpadeo de sus ojos cuando me palmean la espalda
y cantan los imposibles sueños en presencia de la muerte.
Y cuando levantan las copas del llanto y me saludan:
“Escribe,
MI PATRIA SON LAS PALABRAS, poema de Abdel Aziz Al-Maqalih
Sanaa…
¡Oh vieja casa
que reside en el alma!
¡Oh nuestra historia herida
y dibujada en el rostro de las ventanas
y las piedras!
Temo por ti del allegado,
y sin motivo
tengo miedo por ti de ti
y de los conflictos del emirato.
Un pez recién salido del agua Poemas de la poeta...
¿Cómo/ te libero, /alma, de mí? / Caminas con cuidado sobre las hojas amarillas del otoño./ Te miro como si caminaras sobre minas/ con el viento/ en tu cabeza/ y en la mía…/ El viento mueve las hojas de los árboles/ su sonido aullante no te asusta/ y me asusta./ Caminas despacio./ Apresúrate:/ Mi corazón/ y el tuyo/ se pararán.
Seis poemas del palestino Mosab Abu Toha
Traducción del inglés de Joselyn Michelle Almeida
EJERCICIO INTENSO
En Gaza
respirar es una tarea,
sonreír es hacerse
cirugía plástica
en el propio rostro,
y levantarse por la mañana
intentando sobrevivir
otro día, es...
Tres poemas de Mosab Abu Toha
Traducción del inglés de Joselyn Michelle Almeida
DEJANDO ATRÁS LA NIÑEZ
Al salir dejé la niñez en el cajón
y sobre la mesa de la cocina
puse el caballito...










