Wednesday, September 9, 2026

Dos poemas de Ahmad Yamani

¿Cómo es la soledad? Clavar la vista en todo sin involucrarse, sentir que mi esqueleto pudo haber sido de otra forma. A veces, pregunto sobre la utilidad de caminar y descansar en aquellas noches en las que me quedé fuera del planeta y percibí colores sin nombres en ese universo en el que me vi descuartizado en otros cuerpos inhumanos, cuerpos que iban a formarse algún día, pero que por algo quedaron incompletos. Durante muchos años fui esos cuerpos incompletos suspendidos en el vacío, algo más que manos y pies, lo que la naturaleza abandonó en el olvido.

Mi sangre está contaminada de amor Poemas de Yaser El-Zayat

Pon mi cadáver en tu bolsillo, amigo mío, sálvame para que el llanto se convierta en tu lecho, pon mis sueños en tu bolso, esposa mía, embellécelos cuando mi existencia se convierta en tu tumba y sácame de tus uñas, amiga mía, arrójame en la ambulancia para que se regulen los latidos de tu corazón. ¡País mío! No ha pasado nada, no ha pasado nada. Continúa masticando el humo, los festivales y las cárceles. Yo soy feliz aquí, feliz en mi tumba divina, esta tumba mía a la que llamo Yaser El-Zayat. Sí, soy Yaser El-Zayat: Descendiente de comerciantes arruinados, descendiente de poetas arruinados, descendiente de este país arruinado, descendiente de himnos colectivos, sueños colectivos y tumbas colectivas. Entonces, ¿cómo distingo tus rasgos entre todos estos escombros?

MI PATRIA SON LAS PALABRAS, poema de Abdel Aziz Al-Maqalih

Sanaa… ¡Oh vieja casa que reside en el alma! ¡Oh nuestra historia herida y dibujada en el rostro de las ventanas y las piedras! Temo por ti del allegado, y sin motivo tengo miedo por ti de ti y de los conflictos del emirato.

Tres poemas del poeta emeratí Abdel Aziz Jassim

Traducción: Jaafar Al Aluni ANTES QUE EL COBRE Y LA FOTOGRAFÍA Antes que el cobre y la fotografía, antes que los molinos, las elegías y la fiebre...

TRES POEMAS de Fawziyya Abu Khalid

Organizo las botellas del tiempo, hora a hora, día a día, luna a luna, y siempre, siempre, lleno mi vida, en este inmenso vacío, con algo de poesía, un poco de amor, mucha tristeza y exceso de nostalgia. Ahora preparo los ácidos amargos y bebo a solas la dosis que me queda.

CINCO POEMAS de Aisha al-Saifi

Mi rostro es un poema esta noche, por eso prefiero no amarte. La noche evoca en mis pulmones el recuerdo de todos los que me ahogaron con la tristeza de un país lejano. Prefiero no verte mañana porque esta noche vendrán todas las mujeres que te lloraron, y lamentarán sus penas infinitas. Mi rostro tomará la forma de todas las mujeres que reventaron por tus engaños; vendrán ellas y se convertirán en mi aliento, mi voz y mis ojos. Si la poesía me inspirase, la tristeza se apagaría en mi boca, escribiría sus angustias, sus heridas, sus largas noches de lágrimas y el miedo, esbozaría la imagen del anhelo en sus rostros, la voz perdida de sus bellas canciones, el parpadeo de sus ojos cuando me palmean la espalda y cantan los imposibles sueños en presencia de la muerte. Y cuando levantan las copas del llanto y me saludan: “Escribe,

Cinco poemas de Ibrahim Al-Husain

Hay muchos pozos que no cesan de caminar conmigo, pozos que vienen de regiones lejanas. Lo sé por su vacío, por su falta de huesos de melocotón y de los dedos que se esforzaron en dejarlos caer en ellos, una de las formas de ocultar la huida de los miembros a los lados sombríos, por la completa ausencia de peleas en sus bordes, peleas que pensé que nunca desaparecerían y seguirían siendo guardianas de unos pozos cuya tierra encuentro a menudo al despertarme ocultando el color de las almohadas. Pozos sin profundidad para llenar las noches o para que los rostros que se hundieron puedan volver a fluir.

TRES ÁRBOLES Y OTROS poemas del poeta serio Basheer Al-Baker

No tengo ninguna fotografía/ con mi hermano mayor, Farhán,/ que se marchó allí./ No supuse/ cuando nos vimos por última vez/ que la ocasión no llegara./ Sucedió en Beirut,/ cuando me visitó apresuradamente/ un poco antes de que estallara la guerra./ Hablamos de todo/ pero no pensamos en la fotografía./ Él estaba preocupado,/ no tenía miedo/ porque volvería a la gran prisión./ El teléfono entre nosotros seguía/ sonando en ambas direcciones/ mientras Siria permanecía/ colgada en los hilos de éter/ cual pájaro que vuela/ sin llegar./ Si yo estuviera en el lugar de ese hombre/ pediría los dispositivos que me impidieran las pesadillas/ y me dejaran allí, en Al-Yazira/ entre el río y el desierto.

Tres poemas de Mosab Abu Toha

Traducción del inglés de Joselyn Michelle Almeida     DEJANDO ATRÁS LA NIÑEZ Al salir dejé la niñez en el cajón y sobre la mesa de la cocina puse el caballito...

Seis poemas del palestino Mosab Abu Toha

  Traducción del inglés de Joselyn Michelle Almeida EJERCICIO INTENSO En Gaza respirar es una tarea, sonreír es hacerse cirugía plástica en el propio rostro, y levantarse por la mañana intentando sobrevivir otro día, es...