Friday, October 23, 2026

Dos poemas de Ghassan Khunaizi

Inspirado en el cuento de Edgar Allan Poe «El corazón delator» y el dicho de Tamim ben Muqbal: «¡qué bella sería la vida si el joven fuera piedra!». El otoño resolverá el resto de los detalles, nos referimos a lo que queda de ellos en las ramas, desatará el vínculo que creó esperando su milagro, calmará nuestra espera del reflujo final de la última hoja. En el análisis las habitaciones son todas similares: mezcla de cemento y física todo esto según mapas y pactos entre las leyes de la naturaleza y los elementos. Además hay una astucia negra o una sabiduría azul en los numerosos corazones de los seres

MI PATRIA SON LAS PALABRAS, poema de Abdel Aziz Al-Maqalih

Sanaa… ¡Oh vieja casa que reside en el alma! ¡Oh nuestra historia herida y dibujada en el rostro de las ventanas y las piedras! Temo por ti del allegado, y sin motivo tengo miedo por ti de ti y de los conflictos del emirato.

Dos poemas de Fatema al-Shedi

En otra vidayo era una palmera elevada que crecía con violencia en las afueras del silencio y extendía su sombra sobre los granos de arena. O tal vez era una acacia generosa que despertaba nostalgia en las noches oscuras de los exiliados y los hacía cantar. Tal vez era un azufaifo en cuyas ramas las mujeres renovaban su amor o un algarrobo que custodiaba el horizonte.

Un pez recién salido del agua Poemas de la poeta...

¿Cómo/ te libero, /alma, de mí? / Caminas con cuidado sobre las hojas amarillas del otoño./ Te miro como si caminaras sobre minas/ con el viento/ en tu cabeza/ y en la mía…/ El viento mueve las hojas de los árboles/ su sonido aullante no te asusta/ y me asusta./ Caminas despacio./ Apresúrate:/ Mi corazón/ y el tuyo/ se pararán.

NO DEVUELVAS LOS PECES AL MAR, Un poema de Gihan Omar

Traducción de Khalid Raissouni     NO DEVUELVAS LOS PECES AL MAR Me parezco al agua. Fluyo sin saber hacia dónde. Siempre que encuentro una grieta cruzo. No puedo parar, aunque...

En cada tierra, un pozo que sueña con el jardín, Poemas...

El otoño bandido roba los colores al sol/ por eso solo encontraremos a nuestros hijos/ en las colinas, jugando a la sombra./ Déjame gritar un poco/ cuando Maria habla con un lenguaje/ enredado en algas./ Deja al lecho cantar bajo las estrellas.

DE PRONTO LLEGAMOS, poem de Rchid Niny

Extracto de un poema largo Traducción de  María Luisa Prieto De pronto llegamos y nos hospedamos en las casas de nuestras familias con muchos niños. Algunos...

CINCO POEMAS de Aisha al-Saifi

Mi rostro es un poema esta noche, por eso prefiero no amarte. La noche evoca en mis pulmones el recuerdo de todos los que me ahogaron con la tristeza de un país lejano. Prefiero no verte mañana porque esta noche vendrán todas las mujeres que te lloraron, y lamentarán sus penas infinitas. Mi rostro tomará la forma de todas las mujeres que reventaron por tus engaños; vendrán ellas y se convertirán en mi aliento, mi voz y mis ojos. Si la poesía me inspirase, la tristeza se apagaría en mi boca, escribiría sus angustias, sus heridas, sus largas noches de lágrimas y el miedo, esbozaría la imagen del anhelo en sus rostros, la voz perdida de sus bellas canciones, el parpadeo de sus ojos cuando me palmean la espalda y cantan los imposibles sueños en presencia de la muerte. Y cuando levantan las copas del llanto y me saludan: “Escribe,

TRES ÁRBOLES Y OTROS poemas del poeta serio Basheer Al-Baker

No tengo ninguna fotografía/ con mi hermano mayor, Farhán,/ que se marchó allí./ No supuse/ cuando nos vimos por última vez/ que la ocasión no llegara./ Sucedió en Beirut,/ cuando me visitó apresuradamente/ un poco antes de que estallara la guerra./ Hablamos de todo/ pero no pensamos en la fotografía./ Él estaba preocupado,/ no tenía miedo/ porque volvería a la gran prisión./ El teléfono entre nosotros seguía/ sonando en ambas direcciones/ mientras Siria permanecía/ colgada en los hilos de éter/ cual pájaro que vuela/ sin llegar./ Si yo estuviera en el lugar de ese hombre/ pediría los dispositivos que me impidieran las pesadillas/ y me dejaran allí, en Al-Yazira/ entre el río y el desierto.

Mi sangre está contaminada de amor Poemas de Yaser El-Zayat

Pon mi cadáver en tu bolsillo, amigo mío, sálvame para que el llanto se convierta en tu lecho, pon mis sueños en tu bolso, esposa mía, embellécelos cuando mi existencia se convierta en tu tumba y sácame de tus uñas, amiga mía, arrójame en la ambulancia para que se regulen los latidos de tu corazón. ¡País mío! No ha pasado nada, no ha pasado nada. Continúa masticando el humo, los festivales y las cárceles. Yo soy feliz aquí, feliz en mi tumba divina, esta tumba mía a la que llamo Yaser El-Zayat. Sí, soy Yaser El-Zayat: Descendiente de comerciantes arruinados, descendiente de poetas arruinados, descendiente de este país arruinado, descendiente de himnos colectivos, sueños colectivos y tumbas colectivas. Entonces, ¿cómo distingo tus rasgos entre todos estos escombros?