Dalia Taha: Dos poemas
¿Recuerdas tu primera noche en este mundo?/ No fue en El Cairo, París,/ Kinshasa o Buenos Aires tu primera noche./ Podrías haber nacido en un pueblo tranquilo junto al río/ o junto a un rascacielos/ pero tu primera noche fue en la faz de la tierra./ Lo que rodea el lugar de tu nacimiento/ no son las ciudades ni las localidades adyacentes/ ni siquiera los países o los continentes vecinos/ sino las galaxias y los planetas.
Un pez recién salido del agua Poemas de la poeta...
¿Cómo/ te libero, /alma, de mí? / Caminas con cuidado sobre las hojas amarillas del otoño./ Te miro como si caminaras sobre minas/ con el viento/ en tu cabeza/ y en la mía…/ El viento mueve las hojas de los árboles/ su sonido aullante no te asusta/ y me asusta./ Caminas despacio./ Apresúrate:/ Mi corazón/ y el tuyo/ se pararán.
Rana Zeid: NO TENGO PATRIA y otros poemas
Me dejaron a la impiedad de las olas,/ ¿por qué entonces no permanezco en la orilla?/ Este mar no me ve,/ pero lo sigo reverenciando, queriendo/ con ojos desorbitados y profundos./ Lo beso/ como si en verdad yo no fuera una bestia,/ y mientras cuento con él sus gaviotas/ cuando se adormece,/ él me canta en ruso e italiano/ sin que yo entienda una palabra./ Entonces lloro./ Yo soy la única poesía/ que no tiene patria./ Mis temblorosos pasos/ nunca se conformarán con un solo camino.
Seis poemas del palestino Mosab Abu Toha
Traducción del inglés de Joselyn Michelle Almeida
EJERCICIO INTENSO
En Gaza
respirar es una tarea,
sonreír es hacerse
cirugía plástica
en el propio rostro,
y levantarse por la mañana
intentando sobrevivir
otro día, es...
Tres poemas del poeta emeratí Abdel Aziz Jassim
Traducción: Jaafar Al Aluni
ANTES QUE EL COBRE Y LA FOTOGRAFÍA
Antes que el cobre y la fotografía, antes que los molinos, las elegías y la fiebre...
AHOR VEN, SILENCIO poemas de la poeta palestina Dalia Taha
En la feria del libro hay un libro que lleva tu nombre: “Historia de las lágrimas”. Se acurruca cual lágrima entre los libros de políticos y sociólogos, y la historia de batallas y guerras. Pero en algún lugar hay una biblioteca completa para ti, con estantes que casi se caen por el peso de sus hojas. Por cada libro sobre una batalla, hay otro libro inexistente sobre sus lágrimas. Quiero pasear por esta feria del libro. Es cierto que no podré sostener ningún libro en la mano. Es cierto que no puedo pasar las páginas, ni siquiera leer los títulos de los libros y los nombres de sus autores: ellos también desaparecieron de la historia, como sus lágrimas.
Heavenly Live (Vida celestial) de Ramsey Nasr
La trayectoria estelar del poeta y creador cultural palestino-holandés Ramsey Nasr (Rotterdam, 1974) se ve reflejada en Heavenly Life (Vida celestial; Banipal Press), una antología magníficamente traducida del holandés al inglés por David Colmer, que recoge los hitos principales de la obra de Nasr hasta 2010, el año de su publicación. No obstante, la vigencia de la poesía de Nasr sigue intacta. Los temas del poeta, como el amor, la identidad y el encuentro de culturas, la historia, la guerra y el individuo ante la sociedad quizás han adquirido más urgencia en la segunda década del siglo XXI. Nasr, quien por votación popular fue elegido Poeta Laureado de los Países Bajos de 2009 a 2013, es un creador interdisciplinar que también se desempeña en el mundo de la cultura como escritor, actor, dramaturgo y director. De las páginas de Vida celestial emerge la voz de un poeta polifacético comprometido con la poesía y la cultura como medios para interpelar la sociedad de sus dos patrias —tanto los Países Bajos como Palestina— y como ciudadano del mundo, a la sociedad cívica global.
MI PATRIA SON LAS PALABRAS, poema de Abdel Aziz Al-Maqalih
Sanaa…
¡Oh vieja casa
que reside en el alma!
¡Oh nuestra historia herida
y dibujada en el rostro de las ventanas
y las piedras!
Temo por ti del allegado,
y sin motivo
tengo miedo por ti de ti
y de los conflictos del emirato.
CINCO POEMAS de Aisha al-Saifi
Mi rostro es un poema esta noche,
por eso prefiero no amarte.
La noche evoca en mis pulmones
el recuerdo de todos los que me ahogaron con la tristeza de un país lejano.
Prefiero no verte mañana
porque esta noche vendrán todas las mujeres que te lloraron,
y lamentarán sus penas infinitas.
Mi rostro tomará la forma de todas las mujeres que reventaron
por tus engaños;
vendrán ellas y se convertirán en mi aliento,
mi voz
y mis ojos.
Si la poesía me inspirase,
la tristeza se apagaría en mi boca,
escribiría sus angustias,
sus heridas,
sus largas noches de lágrimas
y el miedo,
esbozaría la imagen del anhelo en sus rostros,
la voz perdida de sus bellas canciones,
el parpadeo de sus ojos cuando me palmean la espalda
y cantan los imposibles sueños en presencia de la muerte.
Y cuando levantan las copas del llanto y me saludan:
“Escribe,
Dos poemas de Ahmad Yamani
¿Cómo es la soledad?
Clavar la vista en todo sin involucrarse,
sentir que mi esqueleto pudo haber sido de otra forma.
A veces, pregunto sobre la utilidad de caminar y descansar
en aquellas noches en las que me quedé fuera del planeta
y percibí colores sin nombres en ese universo
en el que me vi descuartizado en otros cuerpos inhumanos,
cuerpos que iban a formarse algún día, pero que por algo
quedaron incompletos.
Durante muchos años fui esos cuerpos incompletos suspendidos en el vacío,
algo más que manos y pies,
lo que la naturaleza abandonó en el olvido.










