Tuesday, November 3, 2026

Tres poemas de la poeta siria Widad Nabi

Tú tocas el duro metal del autobús, aquí, y brota un narciso en el pomo de hierro de la puerta de tu casa, allá. Así son de leales los hogares con los dueños que los abandonan.

Introducción a la poesía saudí contemporánea ...

Hacia mediados del siglo XX, la poesía saudí experimentó oleadas de transformaciones que trajeron consigo elementos formales y temáticos nunca vistos. Los jóvenes poetas de esta época comenzaron a entrar en contacto con poetas del mundo árabe, principalmente de Egipto, Líbano e Iraq. Esta relación produjo una lucha directa contra tradiciones profundamente arraigadas que no podían aceptar lo que veían como una amenaza para la propia cultura árabe. Los poemas de los poetas árabes de este período—que reflejaban aspectos románticos y simbólicos de corrientes europeas más amplias y antiguas— despertaron la enemistad de muchos, pero al mismo tiempo insuflaron vida a un panorama literario estancado y cerrado.

CINCO POEMAS de Aisha al-Saifi

Mi rostro es un poema esta noche, por eso prefiero no amarte. La noche evoca en mis pulmones el recuerdo de todos los que me ahogaron con la tristeza de un país lejano. Prefiero no verte mañana porque esta noche vendrán todas las mujeres que te lloraron, y lamentarán sus penas infinitas. Mi rostro tomará la forma de todas las mujeres que reventaron por tus engaños; vendrán ellas y se convertirán en mi aliento, mi voz y mis ojos. Si la poesía me inspirase, la tristeza se apagaría en mi boca, escribiría sus angustias, sus heridas, sus largas noches de lágrimas y el miedo, esbozaría la imagen del anhelo en sus rostros, la voz perdida de sus bellas canciones, el parpadeo de sus ojos cuando me palmean la espalda y cantan los imposibles sueños en presencia de la muerte. Y cuando levantan las copas del llanto y me saludan: “Escribe,

MI PATRIA SON LAS PALABRAS, poema de Abdel Aziz Al-Maqalih

Sanaa… ¡Oh vieja casa que reside en el alma! ¡Oh nuestra historia herida y dibujada en el rostro de las ventanas y las piedras! Temo por ti del allegado, y sin motivo tengo miedo por ti de ti y de los conflictos del emirato.

Ya no importa que nadie nos quiera, poema del poeta palestino Samer...

Ya no importa / que nadie nos quiera. / Basta con que nos quiera el gran Arcángel / en su cielo brillante. Nuestros hijos lo ven erguido a lo lejos / con las manos juntas formando un corazón / y sonríen. Nuestras mujeres lo ven ondeando un jazmín blanco / y entornan los ojos para siempre. / Nuestros hombres ven sus alas azules / claras como el cielo / y con los corazones arrebatados viajan hacia él.

Un pez recién salido del agua Poemas de la poeta...

¿Cómo/ te libero, /alma, de mí? / Caminas con cuidado sobre las hojas amarillas del otoño./ Te miro como si caminaras sobre minas/ con el viento/ en tu cabeza/ y en la mía…/ El viento mueve las hojas de los árboles/ su sonido aullante no te asusta/ y me asusta./ Caminas despacio./ Apresúrate:/ Mi corazón/ y el tuyo/ se pararán.

Atlas fugitivo, poemas de Khaled Mattawa

Reseña de Joselyn Michelle Almeida Fugitive Atlas: Poems de Khaled Mattawa Graywolf Press, 2020 ISBN: 1644450372, 9781644450376, tapa blanda, 126 pp. $18.00     Un nexo entre América, Oriente Medio y la literatura universal   La...

DESDE EL RÍO HASTA EL MAR, Poemas del poeta palestino Samer...

Quise decir misericordia pero bullía mucho sarcasmo en todo, y las cajas de la misericordia excavaban los caminos borrados, pero permanecían vacías, excepto de insectos con caras extrañas, pechos colgando de la boca del infierno, el eco brutal, la envoltura de la cabeza, el interior del ojo, la melancolía del corazón y la desolación del alma. Quise decir

Tres poemas de Mosab Abu Toha

Traducción del inglés de Joselyn Michelle Almeida     DEJANDO ATRÁS LA NIÑEZ Al salir dejé la niñez en el cajón y sobre la mesa de la cocina puse el caballito...

Dalia Taha: Dos poemas

¿Recuerdas tu primera noche en este mundo?/ No fue en El Cairo, París,/ Kinshasa o Buenos Aires tu primera noche./ Podrías haber nacido en un pueblo tranquilo junto al río/ o junto a un rascacielos/ pero tu primera noche fue en la faz de la tierra./ Lo que rodea el lugar de tu nacimiento/ no son las ciudades ni las localidades adyacentes/ ni siquiera los países o los continentes vecinos/ sino las galaxias y los planetas.