Friday, October 2, 2026

Atlas fugitivo, poemas de Khaled Mattawa

Reseña de Joselyn Michelle Almeida Fugitive Atlas: Poems de Khaled Mattawa Graywolf Press, 2020 ISBN: 1644450372, 9781644450376, tapa blanda, 126 pp. $18.00     Un nexo entre América, Oriente Medio y la literatura universal   La...

Rana Zeid: NO TENGO PATRIA y otros poemas

Me dejaron a la impiedad de las olas,/ ¿por qué entonces no permanezco en la orilla?/ Este mar no me ve,/ pero lo sigo reverenciando, queriendo/ con ojos desorbitados y profundos./ Lo beso/ como si en verdad yo no fuera una bestia,/ y mientras cuento con él sus gaviotas/ cuando se adormece,/ él me canta en ruso e italiano/ sin que yo entienda una palabra./ Entonces lloro./ Yo soy la única poesía/ que no tiene patria./ Mis temblorosos pasos/ nunca se conformarán con un solo camino.

Tres poemas del poeta emeratí Abdel Aziz Jassim

Traducción: Jaafar Al Aluni ANTES QUE EL COBRE Y LA FOTOGRAFÍA Antes que el cobre y la fotografía, antes que los molinos, las elegías y la fiebre...

TRES POEMAS de Fawziyya Abu Khalid

Organizo las botellas del tiempo, hora a hora, día a día, luna a luna, y siempre, siempre, lleno mi vida, en este inmenso vacío, con algo de poesía, un poco de amor, mucha tristeza y exceso de nostalgia. Ahora preparo los ácidos amargos y bebo a solas la dosis que me queda.

Dos poemas de Ghassan Khunaizi

Inspirado en el cuento de Edgar Allan Poe «El corazón delator» y el dicho de Tamim ben Muqbal: «¡qué bella sería la vida si el joven fuera piedra!». El otoño resolverá el resto de los detalles, nos referimos a lo que queda de ellos en las ramas, desatará el vínculo que creó esperando su milagro, calmará nuestra espera del reflujo final de la última hoja. En el análisis las habitaciones son todas similares: mezcla de cemento y física todo esto según mapas y pactos entre las leyes de la naturaleza y los elementos. Además hay una astucia negra o una sabiduría azul en los numerosos corazones de los seres

Mi sangre está contaminada de amor Poemas de Yaser El-Zayat

Pon mi cadáver en tu bolsillo, amigo mío, sálvame para que el llanto se convierta en tu lecho, pon mis sueños en tu bolso, esposa mía, embellécelos cuando mi existencia se convierta en tu tumba y sácame de tus uñas, amiga mía, arrójame en la ambulancia para que se regulen los latidos de tu corazón. ¡País mío! No ha pasado nada, no ha pasado nada. Continúa masticando el humo, los festivales y las cárceles. Yo soy feliz aquí, feliz en mi tumba divina, esta tumba mía a la que llamo Yaser El-Zayat. Sí, soy Yaser El-Zayat: Descendiente de comerciantes arruinados, descendiente de poetas arruinados, descendiente de este país arruinado, descendiente de himnos colectivos, sueños colectivos y tumbas colectivas. Entonces, ¿cómo distingo tus rasgos entre todos estos escombros?

Tres poemas de Mosab Abu Toha

Traducción del inglés de Joselyn Michelle Almeida     DEJANDO ATRÁS LA NIÑEZ Al salir dejé la niñez en el cajón y sobre la mesa de la cocina puse el caballito...

Dalia Taha: Dos poemas

¿Recuerdas tu primera noche en este mundo?/ No fue en El Cairo, París,/ Kinshasa o Buenos Aires tu primera noche./ Podrías haber nacido en un pueblo tranquilo junto al río/ o junto a un rascacielos/ pero tu primera noche fue en la faz de la tierra./ Lo que rodea el lugar de tu nacimiento/ no son las ciudades ni las localidades adyacentes/ ni siquiera los países o los continentes vecinos/ sino las galaxias y los planetas.

Dos poemas de Ahmad Yamani

¿Cómo es la soledad? Clavar la vista en todo sin involucrarse, sentir que mi esqueleto pudo haber sido de otra forma. A veces, pregunto sobre la utilidad de caminar y descansar en aquellas noches en las que me quedé fuera del planeta y percibí colores sin nombres en ese universo en el que me vi descuartizado en otros cuerpos inhumanos, cuerpos que iban a formarse algún día, pero que por algo quedaron incompletos. Durante muchos años fui esos cuerpos incompletos suspendidos en el vacío, algo más que manos y pies, lo que la naturaleza abandonó en el olvido.

Un pez recién salido del agua Poemas de la poeta...

¿Cómo/ te libero, /alma, de mí? / Caminas con cuidado sobre las hojas amarillas del otoño./ Te miro como si caminaras sobre minas/ con el viento/ en tu cabeza/ y en la mía…/ El viento mueve las hojas de los árboles/ su sonido aullante no te asusta/ y me asusta./ Caminas despacio./ Apresúrate:/ Mi corazón/ y el tuyo/ se pararán.