Saturday, April 20, 2024

Atlas fugitivo, poemas de Khaled Mattawa

Reseña de Joselyn Michelle Almeida Fugitive Atlas: Poems de Khaled Mattawa Graywolf Press, 2020 ISBN: 1644450372, 9781644450376, tapa blanda, 126 pp. $18.00     Un nexo entre América, Oriente Medio y la literatura universal   La...

TRES POEMAS de Fawziyya Abu Khalid

Organizo las botellas del tiempo, hora a hora, día a día, luna a luna, y siempre, siempre, lleno mi vida, en este inmenso vacío, con algo de poesía, un poco de amor, mucha tristeza y exceso de nostalgia. Ahora preparo los ácidos amargos y bebo a solas la dosis que me queda.

Cinco poemas de Ibrahim Al-Husain

Hay muchos pozos que no cesan de caminar conmigo, pozos que vienen de regiones lejanas. Lo sé por su vacío, por su falta de huesos de melocotón y de los dedos que se esforzaron en dejarlos caer en ellos, una de las formas de ocultar la huida de los miembros a los lados sombríos, por la completa ausencia de peleas en sus bordes, peleas que pensé que nunca desaparecerían y seguirían siendo guardianas de unos pozos cuya tierra encuentro a menudo al despertarme ocultando el color de las almohadas. Pozos sin profundidad para llenar las noches o para que los rostros que se hundieron puedan volver a fluir. Sin anchura ni longitud suficientes para que los libros pasaran por ellos antes de que alguien los persiguiera. Son los pozos que erróneamente creí que cicatrizarían con el tiempo, pozos que no sabía que me delatarían en la primera hoja, que me destaparían y aparecería con mi hierba amarilla y seca, pozos que siempre me adelantan y me preceden a las habitaciones, me preceden a mi ropa. Esos pozos que no dudan a veces en sus ratos libres y cuando no tienen nada que hacer en distraerse con perforarme profundamente y hacerme fragmentos que van tirando uno a uno al corazón de la escritura para que ennegrezca, me retuerza y lance un gemido allí para que emane de mí un olor, el olor de aquellos cuyos pozos los dominaron, los tiranizaron y les designaron todo el hambre de los pozos.

LA MARIPOSA BLANCA, dos poemas de Hassab Al Sheikh Jaafar

Traducción: María Luisa Prieto   Nació en la ciudad de al-Amara, al sur de Iraq. Viajó a Moscú para estudiar literatura, graduándose en el Instituto Gorky...

MI PATRIA SON LAS PALABRAS, poema de Abdel Aziz Al-Maqalih

Sanaa… ¡Oh vieja casa que reside en el alma! ¡Oh nuestra historia herida y dibujada en el rostro de las ventanas y las piedras! Temo por ti del allegado, y sin motivo tengo miedo por ti de ti y de los conflictos del emirato.

Dos poemas de Ghassan Khunaizi

Inspirado en el cuento de Edgar Allan Poe «El corazón delator» y el dicho de Tamim ben Muqbal: «¡qué bella sería la vida si el joven fuera piedra!». El otoño resolverá el resto de los detalles, nos referimos a lo que queda de ellos en las ramas, desatará el vínculo que creó esperando su milagro, calmará nuestra espera del reflujo final de la última hoja. En el análisis las habitaciones son todas similares: mezcla de cemento y física todo esto según mapas y pactos entre las leyes de la naturaleza y los elementos. Además hay una astucia negra o una sabiduría azul en los numerosos corazones de los seres «los corazones que contaron el secreto y no mueren en sus sepulturas de pared». Las habitaciones son testigos de la naturaleza sobre unos magos, luego unos médicos que hablan en voz alta y con mucho ruido para no escuchar ese «pulso que sale de su corazón». Lo habían enterrado como enterraron a los padres de este milagro secreto que nos une en el altar que fue testigo de todos los convenios que intercambiamos de jóvenes luego la edad de la madurez fue puro asombro la flor de la niñez no nos dejó, una especie laminación nos marcó como resultado de la abundancia de preguntas, vacilaciones y confusiones que llamamos contemplación. La recompensa entonces es penetrar en la naturaleza, unirse a ella como una piedra, un joven o una estatua de un joven.

NO DEVUELVAS LOS PECES AL MAR, Un poema de Gihan Omar

Traducción de Khalid Raissouni     NO DEVUELVAS LOS PECES AL MAR Me parezco al agua. Fluyo sin saber hacia dónde. Siempre que encuentro una grieta cruzo. No puedo parar, aunque...

Tres poemas de Mosab Abu Toha

Traducción del inglés de Joselyn Michelle Almeida     DEJANDO ATRÁS LA NIÑEZ Al salir dejé la niñez en el cajón y sobre la mesa de la cocina puse el caballito...

TRES POEMAS de Ashjan Hindi

Traducción de Jaafar al-Aluni   EN BUSCA DEL OTRO Todos los días Isabela me busca y me encuentra. Yo busco a otra persona pero siempre la veo a ella. Dicen que...

Dalia Taha: Dos poemas

¿Recuerdas tu primera noche en este mundo?/ No fue en El Cairo, París,/ Kinshasa o Buenos Aires tu primera noche./ Podrías haber nacido en un pueblo tranquilo junto al río/ o junto a un rascacielos/ pero tu primera noche fue en la faz de la tierra./ Lo que rodea el lugar de tu nacimiento/ no son las ciudades ni las localidades adyacentes/ ni siquiera los países o los continentes vecinos/ sino las galaxias y los planetas.