Monday, August 17, 2026

AHOR VEN, SILENCIO poemas de la poeta palestina Dalia Taha

En la feria del libro hay un libro que lleva tu nombre: “Historia de las lágrimas”. Se acurruca cual lágrima entre los libros de políticos y sociólogos, y la historia de batallas y guerras. Pero en algún lugar hay una biblioteca completa para ti, con estantes que casi se caen por el peso de sus hojas. Por cada libro sobre una batalla, hay otro libro inexistente sobre sus lágrimas. Quiero pasear por esta feria del libro. Es cierto que no podré sostener ningún libro en la mano. Es cierto que no puedo pasar las páginas, ni siquiera leer los títulos de los libros y los nombres de sus autores: ellos también desaparecieron de la historia, como sus lágrimas.

Mi sangre está contaminada de amor Poemas de Yaser El-Zayat

Pon mi cadáver en tu bolsillo, amigo mío, sálvame para que el llanto se convierta en tu lecho, pon mis sueños en tu bolso, esposa mía, embellécelos cuando mi existencia se convierta en tu tumba y sácame de tus uñas, amiga mía, arrójame en la ambulancia para que se regulen los latidos de tu corazón. ¡País mío! No ha pasado nada, no ha pasado nada. Continúa masticando el humo, los festivales y las cárceles. Yo soy feliz aquí, feliz en mi tumba divina, esta tumba mía a la que llamo Yaser El-Zayat. Sí, soy Yaser El-Zayat: Descendiente de comerciantes arruinados, descendiente de poetas arruinados, descendiente de este país arruinado, descendiente de himnos colectivos, sueños colectivos y tumbas colectivas. Entonces, ¿cómo distingo tus rasgos entre todos estos escombros?

Dos poemas de Ahmad Yamani

¿Cómo es la soledad? Clavar la vista en todo sin involucrarse, sentir que mi esqueleto pudo haber sido de otra forma. A veces, pregunto sobre la utilidad de caminar y descansar en aquellas noches en las que me quedé fuera del planeta y percibí colores sin nombres en ese universo en el que me vi descuartizado en otros cuerpos inhumanos, cuerpos que iban a formarse algún día, pero que por algo quedaron incompletos. Durante muchos años fui esos cuerpos incompletos suspendidos en el vacío, algo más que manos y pies, lo que la naturaleza abandonó en el olvido.

Cinco poemas de Ibrahim Al-Husain

Hay muchos pozos que no cesan de caminar conmigo, pozos que vienen de regiones lejanas. Lo sé por su vacío, por su falta de huesos de melocotón y de los dedos que se esforzaron en dejarlos caer en ellos, una de las formas de ocultar la huida de los miembros a los lados sombríos, por la completa ausencia de peleas en sus bordes, peleas que pensé que nunca desaparecerían y seguirían siendo guardianas de unos pozos cuya tierra encuentro a menudo al despertarme ocultando el color de las almohadas. Pozos sin profundidad para llenar las noches o para que los rostros que se hundieron puedan volver a fluir.

TRES POEMAS de Fawziyya Abu Khalid

Organizo las botellas del tiempo, hora a hora, día a día, luna a luna, y siempre, siempre, lleno mi vida, en este inmenso vacío, con algo de poesía, un poco de amor, mucha tristeza y exceso de nostalgia. Ahora preparo los ácidos amargos y bebo a solas la dosis que me queda.

PRELUDIO DEL DOLOR, Poema de la poeta palestina Rana Zeid

Ahora, tu cara surge de entre estos escombros se eleva sobre los pájaros y las jaulas sobre las casas pasajeras que habité y que habitaré como si fuera la salvación, se eleva como si fuera ágil y salvadora… sobre agua ¡Tu cara no es más que una pregunta! Y yo no soy más que su repetida formulación. Tú, tú, tú , este tú , ese tú , todos, fragmento de la pasión y el yo.

DESDE EL RÍO HASTA EL MAR, Poemas del poeta palestino Samer...

Quise decir misericordia pero bullía mucho sarcasmo en todo, y las cajas de la misericordia excavaban los caminos borrados, pero permanecían vacías, excepto de insectos con caras extrañas, pechos colgando de la boca del infierno, el eco brutal, la envoltura de la cabeza, el interior del ojo, la melancolía del corazón y la desolación del alma. Quise decir

Atlas fugitivo, poemas de Khaled Mattawa

Reseña de Joselyn Michelle Almeida Fugitive Atlas: Poems de Khaled Mattawa Graywolf Press, 2020 ISBN: 1644450372, 9781644450376, tapa blanda, 126 pp. $18.00     Un nexo entre América, Oriente Medio y la literatura universal   La...

Dos poemas de Ghassan Khunaizi

Inspirado en el cuento de Edgar Allan Poe «El corazón delator» y el dicho de Tamim ben Muqbal: «¡qué bella sería la vida si el joven fuera piedra!». El otoño resolverá el resto de los detalles, nos referimos a lo que queda de ellos en las ramas, desatará el vínculo que creó esperando su milagro, calmará nuestra espera del reflujo final de la última hoja. En el análisis las habitaciones son todas similares: mezcla de cemento y física todo esto según mapas y pactos entre las leyes de la naturaleza y los elementos. Además hay una astucia negra o una sabiduría azul en los numerosos corazones de los seres

Heavenly Live (Vida celestial) de Ramsey Nasr

La trayectoria estelar del poeta y creador cultural palestino-holandés Ramsey Nasr (Rotterdam, 1974) se ve reflejada en Heavenly Life (Vida celestial; Banipal Press), una antología magníficamente traducida del holandés al inglés por David Colmer, que recoge los hitos principales de la obra de Nasr hasta 2010, el año de su publicación. No obstante, la vigencia de la poesía de Nasr sigue intacta. Los temas del poeta, como el amor, la identidad y el encuentro de culturas, la historia, la guerra y el individuo ante la sociedad quizás han adquirido más urgencia en la segunda década del siglo XXI. Nasr, quien por votación popular fue elegido Poeta Laureado de los Países Bajos de 2009 a 2013, es un creador interdisciplinar que también se desempeña en el mundo de la cultura como escritor, actor, dramaturgo y director. De las páginas de Vida celestial emerge la voz de un poeta polifacético comprometido con la poesía y la cultura como medios para interpelar la sociedad de sus dos patrias —tanto los Países Bajos como Palestina— y como ciudadano del mundo, a la sociedad cívica global.