NO DEVUELVAS LOS PECES AL MAR, Un poema de Gihan Omar
Traducción de Khalid Raissouni
NO DEVUELVAS LOS PECES AL MAR
Me parezco al agua.
Fluyo sin saber hacia dónde.
Siempre que encuentro una grieta cruzo.
No puedo parar, aunque...
TRES POEMAS de Fawziyya Abu Khalid
Organizo las botellas del tiempo,
hora a hora,
día a día,
luna a luna,
y siempre, siempre,
lleno mi vida,
en este inmenso vacío,
con algo de poesía,
un poco de amor,
mucha tristeza y exceso de nostalgia.
Ahora preparo los ácidos amargos
y bebo a solas la dosis que me queda.
MI PATRIA SON LAS PALABRAS, poema de Abdel Aziz Al-Maqalih
Sanaa…
¡Oh vieja casa
que reside en el alma!
¡Oh nuestra historia herida
y dibujada en el rostro de las ventanas
y las piedras!
Temo por ti del allegado,
y sin motivo
tengo miedo por ti de ti
y de los conflictos del emirato.
Atlas fugitivo, poemas de Khaled Mattawa
Reseña de Joselyn Michelle Almeida
Fugitive Atlas: Poems
de Khaled Mattawa
Graywolf Press, 2020
ISBN: 1644450372, 9781644450376,
tapa blanda, 126 pp. $18.00
Un nexo entre América, Oriente Medio
y la literatura universal
La...
Un pez recién salido del agua Poemas de la poeta...
¿Cómo/ te libero, /alma, de mí? / Caminas con cuidado sobre las hojas amarillas del otoño./ Te miro como si caminaras sobre minas/ con el viento/ en tu cabeza/ y en la mía…/ El viento mueve las hojas de los árboles/ su sonido aullante no te asusta/ y me asusta./ Caminas despacio./ Apresúrate:/ Mi corazón/ y el tuyo/ se pararán.
Dos poemas de Ghassan Khunaizi
Inspirado en el cuento de Edgar Allan Poe «El corazón delator» y el dicho de Tamim ben Muqbal:
«¡qué bella sería la vida si el joven fuera piedra!».
El otoño resolverá el resto de los detalles,
nos referimos a lo que queda de ellos en las ramas,
desatará el vínculo que creó esperando su milagro,
calmará nuestra espera del reflujo final de la última hoja.
En el análisis
las habitaciones son todas similares:
mezcla de cemento y física
todo esto según mapas y pactos entre las leyes de la naturaleza y los elementos.
Además hay una astucia negra o una sabiduría azul en los numerosos corazones de los seres
Introducción a la poesía saudí contemporánea ...
Hacia mediados del siglo XX, la poesía saudí experimentó oleadas de transformaciones que trajeron consigo elementos formales y temáticos nunca vistos. Los jóvenes poetas de esta época comenzaron a entrar en contacto con poetas del mundo árabe, principalmente de Egipto, Líbano e Iraq. Esta relación produjo una lucha directa contra tradiciones profundamente arraigadas que no podían aceptar lo que veían como una amenaza para la propia cultura árabe. Los poemas de los poetas árabes de este período—que reflejaban aspectos románticos y simbólicos de corrientes europeas más amplias y antiguas— despertaron la enemistad de muchos, pero al mismo tiempo insuflaron vida a un panorama literario estancado y cerrado.
TRES ÁRBOLES Y OTROS poemas del poeta serio Basheer Al-Baker
No tengo ninguna fotografía/ con mi hermano mayor, Farhán,/ que se marchó allí./ No supuse/ cuando nos vimos por última vez/ que la ocasión no llegara./ Sucedió en Beirut,/ cuando me visitó apresuradamente/ un poco antes de que estallara la guerra./ Hablamos de todo/ pero no pensamos en la fotografía./ Él estaba preocupado,/ no tenía miedo/ porque volvería a la gran prisión./ El teléfono entre nosotros seguía/ sonando en ambas direcciones/ mientras Siria permanecía/ colgada en los hilos de éter/ cual pájaro que vuela/ sin llegar./ Si yo estuviera en el lugar de ese hombre/ pediría los dispositivos que me impidieran las pesadillas/ y me dejaran allí, en Al-Yazira/ entre el río y el desierto.
Mi sangre está contaminada de amor Poemas de Yaser El-Zayat
Pon mi cadáver en tu bolsillo, amigo mío, sálvame para que el llanto se convierta en tu lecho, pon mis sueños en tu bolso, esposa mía, embellécelos cuando mi existencia se convierta en tu tumba y sácame de tus uñas, amiga mía, arrójame en la ambulancia para que se regulen los latidos de tu corazón.
¡País mío! No ha pasado nada, no ha pasado nada. Continúa masticando el humo, los festivales y las cárceles. Yo soy feliz aquí, feliz en mi tumba divina, esta tumba mía a la que llamo Yaser El-Zayat.
Sí, soy Yaser El-Zayat:
Descendiente de comerciantes arruinados, descendiente de poetas arruinados, descendiente de este país arruinado, descendiente de himnos colectivos, sueños colectivos y tumbas colectivas. Entonces, ¿cómo distingo tus rasgos entre todos estos escombros?
PRELUDIO DEL DOLOR, Poema de la poeta palestina Rana Zeid
Ahora, tu cara surge de entre estos escombros
se eleva sobre los pájaros y las jaulas
sobre las casas pasajeras que habité
y que habitaré
como si fuera la salvación,
se eleva como si fuera ágil y salvadora…
sobre agua
¡Tu cara no es más que una pregunta!
Y yo no soy más que su repetida formulación.
Tú, tú,
tú , este
tú , ese
tú , todos,
fragmento de la pasión y el yo.










