Ya no importa que nadie nos quiera, poema del poeta palestino Samer...
Ya no importa / que nadie nos quiera. / Basta con que nos quiera el gran Arcángel / en su cielo brillante.
Nuestros hijos lo ven erguido a lo lejos / con las manos juntas formando un corazón / y sonríen. Nuestras mujeres lo ven ondeando un jazmín blanco / y entornan los ojos para siempre. / Nuestros hombres ven sus alas azules / claras como el cielo / y con los corazones arrebatados
viajan hacia él.
En cada tierra, un pozo que sueña con el jardín, Poemas...
El otoño bandido roba los colores al sol/ por eso solo encontraremos a nuestros hijos/ en las colinas, jugando a la sombra./ Déjame gritar un poco/ cuando Maria habla con un lenguaje/ enredado en algas./ Deja al lecho cantar bajo las estrellas.
PRELUDIO DEL DOLOR, Poema de la poeta palestina Rana Zeid
Ahora, tu cara surge de entre estos escombros
se eleva sobre los pájaros y las jaulas
sobre las casas pasajeras que habité
y que habitaré
como si fuera la salvación,
se eleva como si fuera ágil y salvadora…
sobre agua
¡Tu cara no es más que una pregunta!
Y yo no soy más que su repetida formulación.
Tú, tú,
tú , este
tú , ese
tú , todos,
fragmento de la pasión y el yo.
Cinco poemas de Ibrahim Al-Husain
Hay muchos pozos que no cesan de caminar conmigo, pozos que vienen de regiones lejanas. Lo sé por su vacío, por su falta de huesos de melocotón y de los dedos que se esforzaron en dejarlos caer en ellos, una de las formas de ocultar la huida de los miembros a los lados sombríos, por la completa ausencia de peleas en sus bordes, peleas que pensé que nunca desaparecerían y seguirían siendo guardianas de unos pozos cuya tierra encuentro a menudo al despertarme ocultando el color de las almohadas. Pozos sin profundidad para llenar las noches o para que los rostros que se hundieron puedan volver a fluir.
AHOR VEN, SILENCIO poemas de la poeta palestina Dalia Taha
En la feria del libro hay un libro que lleva tu nombre: “Historia de las lágrimas”. Se acurruca cual lágrima entre los libros de políticos y sociólogos, y la historia de batallas y guerras. Pero en algún lugar hay una biblioteca completa para ti, con estantes que casi se caen por el peso de sus hojas. Por cada libro sobre una batalla, hay otro libro inexistente sobre sus lágrimas. Quiero pasear por esta feria del libro. Es cierto que no podré sostener ningún libro en la mano. Es cierto que no puedo pasar las páginas, ni siquiera leer los títulos de los libros y los nombres de sus autores: ellos también desaparecieron de la historia, como sus lágrimas.
SOY DE LA TIERRA DE GILGAMESH, poemas de Khalid Al-Maaly
Traducción de María Luisa Prieto
SILBAMOS SUS MELODÍAS
En las canciones, cuyas melodías silbamos en silencio,
regresamos del viaje del dolor a casa
y por el camino de...
Introducción a la poesía saudí contemporánea ...
Hacia mediados del siglo XX, la poesía saudí experimentó oleadas de transformaciones que trajeron consigo elementos formales y temáticos nunca vistos. Los jóvenes poetas de esta época comenzaron a entrar en contacto con poetas del mundo árabe, principalmente de Egipto, Líbano e Iraq. Esta relación produjo una lucha directa contra tradiciones profundamente arraigadas que no podían aceptar lo que veían como una amenaza para la propia cultura árabe. Los poemas de los poetas árabes de este período—que reflejaban aspectos románticos y simbólicos de corrientes europeas más amplias y antiguas— despertaron la enemistad de muchos, pero al mismo tiempo insuflaron vida a un panorama literario estancado y cerrado.
Dos poemas de Fatema al-Shedi
En otra vidayo era una palmera elevada que crecía con violencia
en las afueras del silencio
y extendía su sombra sobre los granos de arena.
O tal vez era una acacia generosa
que despertaba nostalgia en las noches oscuras de los exiliados
y los hacía cantar.
Tal vez era un azufaifo en cuyas ramas las mujeres renovaban su amor
o un algarrobo que custodiaba el horizonte.
Dos poemas de Ahmad Yamani
¿Cómo es la soledad?
Clavar la vista en todo sin involucrarse,
sentir que mi esqueleto pudo haber sido de otra forma.
A veces, pregunto sobre la utilidad de caminar y descansar
en aquellas noches en las que me quedé fuera del planeta
y percibí colores sin nombres en ese universo
en el que me vi descuartizado en otros cuerpos inhumanos,
cuerpos que iban a formarse algún día, pero que por algo
quedaron incompletos.
Durante muchos años fui esos cuerpos incompletos suspendidos en el vacío,
algo más que manos y pies,
lo que la naturaleza abandonó en el olvido.
Seis poemas del palestino Mosab Abu Toha
Traducción del inglés de Joselyn Michelle Almeida
EJERCICIO INTENSO
En Gaza
respirar es una tarea,
sonreír es hacerse
cirugía plástica
en el propio rostro,
y levantarse por la mañana
intentando sobrevivir
otro día, es...










