Friday, September 25, 2026

Tres poemas de Mosab Abu Toha

Traducción del inglés de Joselyn Michelle Almeida     DEJANDO ATRÁS LA NIÑEZ Al salir dejé la niñez en el cajón y sobre la mesa de la cocina puse el caballito...

NO DEVUELVAS LOS PECES AL MAR, Un poema de Gihan Omar

Traducción de Khalid Raissouni     NO DEVUELVAS LOS PECES AL MAR Me parezco al agua. Fluyo sin saber hacia dónde. Siempre que encuentro una grieta cruzo. No puedo parar, aunque...

SOY DE LA TIERRA DE GILGAMESH, poemas de Khalid Al-Maaly

Traducción de María Luisa Prieto   SILBAMOS SUS MELODÍAS En las canciones, cuyas melodías silbamos en silencio, regresamos del viaje del dolor a casa y por el camino de...

Rana Zeid: NO TENGO PATRIA y otros poemas

Me dejaron a la impiedad de las olas,/ ¿por qué entonces no permanezco en la orilla?/ Este mar no me ve,/ pero lo sigo reverenciando, queriendo/ con ojos desorbitados y profundos./ Lo beso/ como si en verdad yo no fuera una bestia,/ y mientras cuento con él sus gaviotas/ cuando se adormece,/ él me canta en ruso e italiano/ sin que yo entienda una palabra./ Entonces lloro./ Yo soy la única poesía/ que no tiene patria./ Mis temblorosos pasos/ nunca se conformarán con un solo camino.

TRES POEMAS de Fawziyya Abu Khalid

Organizo las botellas del tiempo, hora a hora, día a día, luna a luna, y siempre, siempre, lleno mi vida, en este inmenso vacío, con algo de poesía, un poco de amor, mucha tristeza y exceso de nostalgia. Ahora preparo los ácidos amargos y bebo a solas la dosis que me queda.

Tres poemas de la poeta siria Widad Nabi

Tú tocas el duro metal del autobús, aquí, y brota un narciso en el pomo de hierro de la puerta de tu casa, allá. Así son de leales los hogares con los dueños que los abandonan.

Un pez recién salido del agua Poemas de la poeta...

¿Cómo/ te libero, /alma, de mí? / Caminas con cuidado sobre las hojas amarillas del otoño./ Te miro como si caminaras sobre minas/ con el viento/ en tu cabeza/ y en la mía…/ El viento mueve las hojas de los árboles/ su sonido aullante no te asusta/ y me asusta./ Caminas despacio./ Apresúrate:/ Mi corazón/ y el tuyo/ se pararán.

PRELUDIO DEL DOLOR, Poema de la poeta palestina Rana Zeid

Ahora, tu cara surge de entre estos escombros se eleva sobre los pájaros y las jaulas sobre las casas pasajeras que habité y que habitaré como si fuera la salvación, se eleva como si fuera ágil y salvadora… sobre agua ¡Tu cara no es más que una pregunta! Y yo no soy más que su repetida formulación. Tú, tú, tú , este tú , ese tú , todos, fragmento de la pasión y el yo.

Cinco poemas de Ibrahim Al-Husain

Hay muchos pozos que no cesan de caminar conmigo, pozos que vienen de regiones lejanas. Lo sé por su vacío, por su falta de huesos de melocotón y de los dedos que se esforzaron en dejarlos caer en ellos, una de las formas de ocultar la huida de los miembros a los lados sombríos, por la completa ausencia de peleas en sus bordes, peleas que pensé que nunca desaparecerían y seguirían siendo guardianas de unos pozos cuya tierra encuentro a menudo al despertarme ocultando el color de las almohadas. Pozos sin profundidad para llenar las noches o para que los rostros que se hundieron puedan volver a fluir.

Dos poemas de Fatema al-Shedi

En otra vidayo era una palmera elevada que crecía con violencia en las afueras del silencio y extendía su sombra sobre los granos de arena. O tal vez era una acacia generosa que despertaba nostalgia en las noches oscuras de los exiliados y los hacía cantar. Tal vez era un azufaifo en cuyas ramas las mujeres renovaban su amor o un algarrobo que custodiaba el horizonte.