TRES ÁRBOLES Y OTROS poemas del poeta serio Basheer Al-Baker
No tengo ninguna fotografía/ con mi hermano mayor, Farhán,/ que se marchó allí./ No supuse/ cuando nos vimos por última vez/ que la ocasión no llegara./ Sucedió en Beirut,/ cuando me visitó apresuradamente/ un poco antes de que estallara la guerra./ Hablamos de todo/ pero no pensamos en la fotografía./ Él estaba preocupado,/ no tenía miedo/ porque volvería a la gran prisión./ El teléfono entre nosotros seguía/ sonando en ambas direcciones/ mientras Siria permanecía/ colgada en los hilos de éter/ cual pájaro que vuela/ sin llegar./ Si yo estuviera en el lugar de ese hombre/ pediría los dispositivos que me impidieran las pesadillas/ y me dejaran allí, en Al-Yazira/ entre el río y el desierto.
Dos poemas de Ghassan Khunaizi
Inspirado en el cuento de Edgar Allan Poe «El corazón delator» y el dicho de Tamim ben Muqbal:
«¡qué bella sería la vida si el joven fuera piedra!».
El otoño resolverá el resto de los detalles,
nos referimos a lo que queda de ellos en las ramas,
desatará el vínculo que creó esperando su milagro,
calmará nuestra espera del reflujo final de la última hoja.
En el análisis
las habitaciones son todas similares:
mezcla de cemento y física
todo esto según mapas y pactos entre las leyes de la naturaleza y los elementos.
Además hay una astucia negra o una sabiduría azul en los numerosos corazones de los seres
Dos poemas de Ahmad Yamani
¿Cómo es la soledad?
Clavar la vista en todo sin involucrarse,
sentir que mi esqueleto pudo haber sido de otra forma.
A veces, pregunto sobre la utilidad de caminar y descansar
en aquellas noches en las que me quedé fuera del planeta
y percibí colores sin nombres en ese universo
en el que me vi descuartizado en otros cuerpos inhumanos,
cuerpos que iban a formarse algún día, pero que por algo
quedaron incompletos.
Durante muchos años fui esos cuerpos incompletos suspendidos en el vacío,
algo más que manos y pies,
lo que la naturaleza abandonó en el olvido.
En cada tierra, un pozo que sueña con el jardín, Poemas...
El otoño bandido roba los colores al sol/ por eso solo encontraremos a nuestros hijos/ en las colinas, jugando a la sombra./ Déjame gritar un poco/ cuando Maria habla con un lenguaje/ enredado en algas./ Deja al lecho cantar bajo las estrellas.
Heavenly Live (Vida celestial) de Ramsey Nasr
La trayectoria estelar del poeta y creador cultural palestino-holandés Ramsey Nasr (Rotterdam, 1974) se ve reflejada en Heavenly Life (Vida celestial; Banipal Press), una antología magníficamente traducida del holandés al inglés por David Colmer, que recoge los hitos principales de la obra de Nasr hasta 2010, el año de su publicación. No obstante, la vigencia de la poesía de Nasr sigue intacta. Los temas del poeta, como el amor, la identidad y el encuentro de culturas, la historia, la guerra y el individuo ante la sociedad quizás han adquirido más urgencia en la segunda década del siglo XXI. Nasr, quien por votación popular fue elegido Poeta Laureado de los Países Bajos de 2009 a 2013, es un creador interdisciplinar que también se desempeña en el mundo de la cultura como escritor, actor, dramaturgo y director. De las páginas de Vida celestial emerge la voz de un poeta polifacético comprometido con la poesía y la cultura como medios para interpelar la sociedad de sus dos patrias —tanto los Países Bajos como Palestina— y como ciudadano del mundo, a la sociedad cívica global.
LA MARIPOSA BLANCA, dos poemas de Hassab Al Sheikh Jaafar
Traducción: María Luisa Prieto
Nació en la ciudad de al-Amara, al sur de Iraq. Viajó a Moscú para estudiar literatura, graduándose en el Instituto Gorky...
CINCO POEMAS de Aisha al-Saifi
Mi rostro es un poema esta noche,
por eso prefiero no amarte.
La noche evoca en mis pulmones
el recuerdo de todos los que me ahogaron con la tristeza de un país lejano.
Prefiero no verte mañana
porque esta noche vendrán todas las mujeres que te lloraron,
y lamentarán sus penas infinitas.
Mi rostro tomará la forma de todas las mujeres que reventaron
por tus engaños;
vendrán ellas y se convertirán en mi aliento,
mi voz
y mis ojos.
Si la poesía me inspirase,
la tristeza se apagaría en mi boca,
escribiría sus angustias,
sus heridas,
sus largas noches de lágrimas
y el miedo,
esbozaría la imagen del anhelo en sus rostros,
la voz perdida de sus bellas canciones,
el parpadeo de sus ojos cuando me palmean la espalda
y cantan los imposibles sueños en presencia de la muerte.
Y cuando levantan las copas del llanto y me saludan:
“Escribe,
Tres poemas de Mosab Abu Toha
Traducción del inglés de Joselyn Michelle Almeida
DEJANDO ATRÁS LA NIÑEZ
Al salir dejé la niñez en el cajón
y sobre la mesa de la cocina
puse el caballito...
DESDE EL RÍO HASTA EL MAR, Poemas del poeta palestino Samer...
Quise decir misericordia pero bullía mucho sarcasmo en todo, y las cajas de la misericordia excavaban los caminos borrados, pero permanecían vacías, excepto de insectos con caras extrañas, pechos colgando de la boca del infierno, el eco brutal, la envoltura de la cabeza, el interior del ojo, la melancolía del corazón y la desolación del alma.
Quise decir
SOY DE LA TIERRA DE GILGAMESH, poemas de Khalid Al-Maaly
Traducción de María Luisa Prieto
SILBAMOS SUS MELODÍAS
En las canciones, cuyas melodías silbamos en silencio,
regresamos del viaje del dolor a casa
y por el camino de...










