Ya no importa que nadie nos quiera, poema del poeta palestino Samer...
Ya no importa / que nadie nos quiera. / Basta con que nos quiera el gran Arcángel / en su cielo brillante.
Nuestros hijos lo ven erguido a lo lejos / con las manos juntas formando un corazón / y sonríen. Nuestras mujeres lo ven ondeando un jazmín blanco / y entornan los ojos para siempre. / Nuestros hombres ven sus alas azules / claras como el cielo / y con los corazones arrebatados
viajan hacia él.
LA MARIPOSA BLANCA, dos poemas de Hassab Al Sheikh Jaafar
Traducción: María Luisa Prieto
Nació en la ciudad de al-Amara, al sur de Iraq. Viajó a Moscú para estudiar literatura, graduándose en el Instituto Gorky...
Tres poemas del poeta emeratí Abdel Aziz Jassim
Traducción: Jaafar Al Aluni
ANTES QUE EL COBRE Y LA FOTOGRAFÍA
Antes que el cobre y la fotografía, antes que los molinos, las elegías y la fiebre...
Tres poemas de la poeta siria Widad Nabi
Tú tocas el duro metal
del autobús, aquí,
y brota un narciso
en el pomo de hierro
de la puerta de tu casa, allá.
Así son de leales los hogares
con los dueños que los abandonan.
SOY DE LA TIERRA DE GILGAMESH, poemas de Khalid Al-Maaly
Traducción de María Luisa Prieto
SILBAMOS SUS MELODÍAS
En las canciones, cuyas melodías silbamos en silencio,
regresamos del viaje del dolor a casa
y por el camino de...
Mi sangre está contaminada de amor Poemas de Yaser El-Zayat
Pon mi cadáver en tu bolsillo, amigo mío, sálvame para que el llanto se convierta en tu lecho, pon mis sueños en tu bolso, esposa mía, embellécelos cuando mi existencia se convierta en tu tumba y sácame de tus uñas, amiga mía, arrójame en la ambulancia para que se regulen los latidos de tu corazón.
¡País mío! No ha pasado nada, no ha pasado nada. Continúa masticando el humo, los festivales y las cárceles. Yo soy feliz aquí, feliz en mi tumba divina, esta tumba mía a la que llamo Yaser El-Zayat.
Sí, soy Yaser El-Zayat:
Descendiente de comerciantes arruinados, descendiente de poetas arruinados, descendiente de este país arruinado, descendiente de himnos colectivos, sueños colectivos y tumbas colectivas. Entonces, ¿cómo distingo tus rasgos entre todos estos escombros?
Adonis sobre el poeta omaní Zaher Al-Ghafri
Adonis
La piedra y el ojo del ángel
-1-
Sí, “La piedra llegó al ojo del ángel”, como dice el poeta Zaher Al-Ghafri. Y mientras “los días...
TRES POEMAS de Ashjan Hindi
Traducción de Jaafar al-Aluni
EN BUSCA DEL OTRO
Todos los días Isabela me busca
y me encuentra.
Yo busco a otra persona
pero siempre la veo a ella.
Dicen que...
DE PRONTO LLEGAMOS, poem de Rchid Niny
Extracto de un poema largo
Traducción de María Luisa Prieto
De pronto llegamos y nos hospedamos en las casas de nuestras familias con muchos niños. Algunos...
Dos poemas de Ahmad Yamani
¿Cómo es la soledad?
Clavar la vista en todo sin involucrarse,
sentir que mi esqueleto pudo haber sido de otra forma.
A veces, pregunto sobre la utilidad de caminar y descansar
en aquellas noches en las que me quedé fuera del planeta
y percibí colores sin nombres en ese universo
en el que me vi descuartizado en otros cuerpos inhumanos,
cuerpos que iban a formarse algún día, pero que por algo
quedaron incompletos.
Durante muchos años fui esos cuerpos incompletos suspendidos en el vacío,
algo más que manos y pies,
lo que la naturaleza abandonó en el olvido.










