En cada tierra, un pozo que sueña con el jardín, Poemas...
El otoño bandido roba los colores al sol/ por eso solo encontraremos a nuestros hijos/ en las colinas, jugando a la sombra./ Déjame gritar un poco/ cuando Maria habla con un lenguaje/ enredado en algas./ Deja al lecho cantar bajo las estrellas.
Seis poemas del palestino Mosab Abu Toha
Traducción del inglés de Joselyn Michelle Almeida
EJERCICIO INTENSO
En Gaza
respirar es una tarea,
sonreír es hacerse
cirugía plástica
en el propio rostro,
y levantarse por la mañana
intentando sobrevivir
otro día, es...
Cinco poemas de Ibrahim Al-Husain
Hay muchos pozos que no cesan de caminar conmigo, pozos que vienen de regiones lejanas. Lo sé por su vacío, por su falta de huesos de melocotón y de los dedos que se esforzaron en dejarlos caer en ellos, una de las formas de ocultar la huida de los miembros a los lados sombríos, por la completa ausencia de peleas en sus bordes, peleas que pensé que nunca desaparecerían y seguirían siendo guardianas de unos pozos cuya tierra encuentro a menudo al despertarme ocultando el color de las almohadas. Pozos sin profundidad para llenar las noches o para que los rostros que se hundieron puedan volver a fluir.
Dalia Taha: Dos poemas
¿Recuerdas tu primera noche en este mundo?/ No fue en El Cairo, París,/ Kinshasa o Buenos Aires tu primera noche./ Podrías haber nacido en un pueblo tranquilo junto al río/ o junto a un rascacielos/ pero tu primera noche fue en la faz de la tierra./ Lo que rodea el lugar de tu nacimiento/ no son las ciudades ni las localidades adyacentes/ ni siquiera los países o los continentes vecinos/ sino las galaxias y los planetas.
Un pez recién salido del agua Poemas de la poeta...
¿Cómo/ te libero, /alma, de mí? / Caminas con cuidado sobre las hojas amarillas del otoño./ Te miro como si caminaras sobre minas/ con el viento/ en tu cabeza/ y en la mía…/ El viento mueve las hojas de los árboles/ su sonido aullante no te asusta/ y me asusta./ Caminas despacio./ Apresúrate:/ Mi corazón/ y el tuyo/ se pararán.
Rana Zeid: NO TENGO PATRIA y otros poemas
Me dejaron a la impiedad de las olas,/ ¿por qué entonces no permanezco en la orilla?/ Este mar no me ve,/ pero lo sigo reverenciando, queriendo/ con ojos desorbitados y profundos./ Lo beso/ como si en verdad yo no fuera una bestia,/ y mientras cuento con él sus gaviotas/ cuando se adormece,/ él me canta en ruso e italiano/ sin que yo entienda una palabra./ Entonces lloro./ Yo soy la única poesía/ que no tiene patria./ Mis temblorosos pasos/ nunca se conformarán con un solo camino.
PRELUDIO DEL DOLOR, Poema de la poeta palestina Rana Zeid
Ahora, tu cara surge de entre estos escombros
se eleva sobre los pájaros y las jaulas
sobre las casas pasajeras que habité
y que habitaré
como si fuera la salvación,
se eleva como si fuera ágil y salvadora…
sobre agua
¡Tu cara no es más que una pregunta!
Y yo no soy más que su repetida formulación.
Tú, tú,
tú , este
tú , ese
tú , todos,
fragmento de la pasión y el yo.
CINCO POEMAS de Aisha al-Saifi
Mi rostro es un poema esta noche,
por eso prefiero no amarte.
La noche evoca en mis pulmones
el recuerdo de todos los que me ahogaron con la tristeza de un país lejano.
Prefiero no verte mañana
porque esta noche vendrán todas las mujeres que te lloraron,
y lamentarán sus penas infinitas.
Mi rostro tomará la forma de todas las mujeres que reventaron
por tus engaños;
vendrán ellas y se convertirán en mi aliento,
mi voz
y mis ojos.
Si la poesía me inspirase,
la tristeza se apagaría en mi boca,
escribiría sus angustias,
sus heridas,
sus largas noches de lágrimas
y el miedo,
esbozaría la imagen del anhelo en sus rostros,
la voz perdida de sus bellas canciones,
el parpadeo de sus ojos cuando me palmean la espalda
y cantan los imposibles sueños en presencia de la muerte.
Y cuando levantan las copas del llanto y me saludan:
“Escribe,
Dos poemas de Ghassan Khunaizi
Inspirado en el cuento de Edgar Allan Poe «El corazón delator» y el dicho de Tamim ben Muqbal:
«¡qué bella sería la vida si el joven fuera piedra!».
El otoño resolverá el resto de los detalles,
nos referimos a lo que queda de ellos en las ramas,
desatará el vínculo que creó esperando su milagro,
calmará nuestra espera del reflujo final de la última hoja.
En el análisis
las habitaciones son todas similares:
mezcla de cemento y física
todo esto según mapas y pactos entre las leyes de la naturaleza y los elementos.
Además hay una astucia negra o una sabiduría azul en los numerosos corazones de los seres
DESDE EL RÍO HASTA EL MAR, Poemas del poeta palestino Samer...
Quise decir misericordia pero bullía mucho sarcasmo en todo, y las cajas de la misericordia excavaban los caminos borrados, pero permanecían vacías, excepto de insectos con caras extrañas, pechos colgando de la boca del infierno, el eco brutal, la envoltura de la cabeza, el interior del ojo, la melancolía del corazón y la desolación del alma.
Quise decir










