Soledad, aburrimiento e ilusión en tiempos de la COVID-19

Reseña de Katia Al-Tawil sobre:
Una oportunidad para un último amor,
la novela de Hassan Daoud

[Finalista de 2024, el Premio Sheikh Zayed del Libro, LITERATURE]

Fursa li-gharam akhir [Una oportunidad para un último amor] de Hassan Daoud. Publicado por Hachette-Antoine, Beirut 2022. ISBN: 9786140600515.

Una oportunidad para un último amor, del escritor libanés Hassan Daoud, es una novela que narra una historia de amor —como indica el título— entre tres personas durante el confinamiento que se decretó en Beirut —como en otras ciudades del mundo— a raíz de la propagación de la epidemia de la COVID-19 en 2020.

El adjetivo «último» del título alude a que quizá no haya más historias de amor debido a las estrictas normas del confinamiento que provocan la muerte de las relaciones sociales. Por eso, tal vez este sea el último amor en la vida de dos hombres entrados en años que llevan el hilo de la narración la mayor parte del tiempo y quienes ven pasar el tren de la vida y del amor. Ezzat y Támer son dos vecinos de unos sesenta años que se enamoran de una mujer de unos treinta que vive en el edificio de enfrente al suyo. Probablemente sea su última oportunidad.

Una narración con cuatro voces

De los cinco capítulos que componen la novela, él último es el más extenso. Cada capítulo se divide a su vez en varias secciones que llevan el nombre del personaje que lo narra en primera persona del singular. El primer capítulo, por ejemplo, se divide en cinco secciones que se titulan sucesivamente: «Támer», «ella», «Ezzat», otra vez «ella» y, por último, «Támer» de nuevo. Los personajes no se pasan el testigo de la narración de forma regular y equitativa: Támer y ella son quienes más hechos narran, mientras que Ezzat, aunque su papel es central, no aparece en el segundo capítulo, por ejemplo, pese a haber encendido la chispa del relato. El cuarto narrador es Samawati, la sirvienta doméstica etíope que aparece brevemente en el cuarto y quinto capítulos.

Hassan Daoud

A través de la polifonía narrativa, el lector conoce el pasado, el temperamento y la vida de los tres personajes principales de la novela. Támer, que inicia la obra, es un escritor ‘divorciado de cierta fama’ que vive solo en el sexto piso de un edificio residencial de doce plantas en Beirut. Como ha pasado mucho tiempo desde que publicó su último libro, quiere escribir un texto sobre el virus, pero espera un poco para entender qué está pasando realmente en el mundo y cuál es la verdad que se esconde detrás de la epidemia.

Ezzat al-Tabrawi es amigo de Támer desde la época de la universidad y su vecino del segundo piso del mismo edificio. Ezzat estaba a punto de viajar a Australia para reunirse con su esposa e hija, pero las circunstancias derivadas de la pandemia de coronavirus hicieron que se prohibiera viajar y se decretara el confinamiento que lo obligó a quedarse solo en el apartamento en Beirut, en espera a poder ir a ver a su familia. Del texto se desprende que la amistad de Támer y Ezzat es superficial, accidental y secundaria, impuesta por las circunstancias de la cuarentena, y que se circunscribe a temas comunes de la vida cotidiana que se van reduciendo conforme avanza la novela hasta que terminan por desaparecer poco antes del final.

«Ella» es el personaje central en torno al cual gira el relato, es quien encarna Una oportunidad para un último amor de Ezzat y Támer. El lector descubre el nombre de «ella» cuando en el segundo capítulo ésta envía a Ezzat una carta que firma como Elsa. Elsa es una mujer casada que vive con su suegra, la tía Atef, y su criada etíope, Samawati, mientras que de su marido que reside en el extranjero nadie sabe nada. Elsa no sabe si su marido está vivo o muerto, no sabe si se acuerda de ella o si hay otras mujeres en su vida, tampoco sabe a qué se dedica, dónde trabaja, ni siquiera en qué país vive. Elsa vive en el cuarto piso de otro edificio de doce plantas frente al de Ezzat y Támer. Una coincidencia simbólica es que el cuarto piso en el que vive Elsa está exactamente entre el segundo y el sexto en los que respectivamente residen Ezzat y Támer.

El confinamiento parece ser el cuarto protagonista, pues la acción comienza en los balcones debido a la prohibición de salir a la calle y poco a poco se va adentrando al interior de las viviendas que es donde se desarrolla la novela. El lector percibe con frecuencia el contraste entre los lugares abiertos y los cerrados, el espacio libre entre los dos edificios enfrentados. Es como si la estructura del relato estuviera construida como la división espacial impuesta: por una parte, Ezzat y Támer y, por la otra, Elsa. Ni ella sabe lo que piensan ellos ni ellos saben nada de ella.

Dos hombres, una mujer y una última oportunidad

La narración sobre el amor comienza en los balcones. Ezzat se asoma al suyo para observar el edificio de enfrente y una noche descubre una sombra de mujer. Comienza entonces el juego de sombras entre ambos edificios, el de aquí y el de allá. Mientras Ezzat, hombre casado de sesenta años, se muestra indeciso, confundido e incapaz de actuar, Elsa, una mujer de unos treinta años fuerte, audaz y valiente, sale al balcón, hace señales con la mano a Ezzat y lo llama por teléfono, tras haberle escrito éste su número en una cartulina grande. Elsa establece el contacto, llama a Ezzat y le envía un mensaje; más tarde quedará con él en una cafetería antes de ir a visitarlo a su apartamento por clara iniciativa suya. ¿Aburrimiento? ¿Audacia? ¿O es su carácter joven y alocado?

El lector sigue esta historia de amor entre Elsa y Ezzat conducido por una joven fuerte y valiente con una personalidad opuesta a la de un sexagenario, Ezzat, que no tiene confianza en sí mismo ni en su cuerpo. De repente, en el quinto capítulo, la relación entre ellos dos se enfría, la tía Atef fallece, la sirvienta etíope huye por miedo a la epidemia y Elsa se encuentra sola y en disposición a enamorarse de Támer.

En este punto se desarrolla la relación entre Elsa y Támer, también sexagenario, que parece frenar el avance del amor por el mucho tiempo transcurrido desde la última vez que estuvo con una mujer.  Entre el sentimiento de culpa de Támer, el aburrimiento de Elsa y la pena solitaria que aflige a Ezzat, se acaba el confinamiento, se abre el aeropuerto y termina esta última historia de amor como si nunca hubiese existido.

Una oportunidad para un último amor es una novela de aislamiento, espera y audacia que infunde el miedo a la muerte, la epidemia y la soledad. En sus páginas, Hassan Daoud destripa las entrañas de unos personajes cuyos miedos, obsesiones y confusiones son similares a los de cualquier lector durante los difíciles meses de un confinamiento que terminó un buen día como si nada hubiera pasado.

 

Traducción de Antonio Martínez Castro

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