Un nuevo impulso para la traducción literaria del árabe al español

Portada de Zena Assi

En el verano del 2019, a raíz de muchos encuentros, reuniones y correspondencias con escritores, poetas, académicos, arabistas y traductores del árabe y del español, vio la luz el número cero de la edición española de la Revista Banipal con una distribución muy reducida a modo de prueba. El periodo comprendido entre el número cero y el lanzamiento oficial del número uno de la revista (en la primavera de 2020), nos ha servido para reunirnos en Granada, Barcelona y Madrid con más interesados por la realidad de la traducción de la literatura árabe moderna al español. Después de tantas reuniones, conversaciones, discusiones e incluso investigaciones, se desveló ante nosotros una realidad verdaderamente extraña y sorprendente, sobre todo si tenemos en cuenta la larga historia y el maravilloso legado común que nos une: Sí, hay una carencia patente en las traducciones de literatura árabe al castellano. Nuestro asombro ha sido mayor al observar que el panorama de arabismo en España cuenta con excelentes traductores, académicos y arabistas muy conocedores del mundo árabe y de sus cuestiones más esenciales. Dicha constatación nos hace creer cada vez más en nuestro proyecto y en la necesidad de crear un espacio de diálogo intercultural y mantenerlo ampliamente abierto para que a través de la traducción al español, los lectores puedan conocer la actualidad literaria árabe.
En este sentido, nos complace presentarle a nuestro lector hispanohablante el número dos de la revista con la portada «No quiero cortarme el cabello», de Zena Assi, una pintora libanesa cuya obra refleja la realidad de las mujeres árabes en general y de las libanesas en particular, que se ven hermosas, elegantes y liberadas desde la distancia, sin embargo al mirar de cerca, descubriremos que están cercadas por un peligro inminente como resultado de la ausencia de leyes que las protejan y otorguen sus derechos naturales.
Encabeza el contenido de este número un fascinante cuento infantil de la escritora emiratí Hessa al-Muhairi titulado «El dinorafa», que se desarrolla en el Reino Animal, donde un dinosaurio sale en busca de su semejante entre los demás animales. A través de su periplo, aprende qué diferencias hay entre ellos, lo cual al final le lleva a conocer la jirafa y su conexión a esta. Surge entonces en el cuento una representación singular de un caso contemporáneo de la coexistencia y la tolerancia mutua en una sociedad global. El cuento está escrito en un inspirado lenguaje que es artístico y trabajado con gran esmero.
La escritora saudí Raja Alem nos cuenta las influencias literarias que han marcado su trayectoria creativa y su relación temprana y estrecha con unos libros que robó de la mochila de su hermano en su ciudad natal, La Meca, y cómo este robo fue para ella una manera de reescribir la realidad que le rodeaba. Nacer en La Meca, según la autora, significa que tu imaginación esté entretejida por las palabras de Dios y las de los hombres en un cruce dramático bordado por el misterio y la sublimidad. Sobrecoge esta dinámica tradición oral narrativa, y es Él, quien escribe todos tus relatos venideros. Este legado, confirma la autora, marcó sus expresiones existenciales con una propia musicalidad y las selló con el eco del vasto desierto que envuelve La Meca.
En poesía, presentamos en este número una selección de poemas de tres poetas árabes. Tanto el poeta palestino Samer Abu Hawwash como la poetisa kuwaití Saadiah Mufarreh pertenecen a la generación de los años noventa y ambos se inclinaron por el poema en prosa, cuya aparición a finales de los años setenta llegó a constituir un punto de inflexión en el camino poético de toda una generación en busca de nuevos horizontes poéticos. Abu Hawwash, además de ser poeta, es conocido también como traductor, vertiendo al árabe más de un libro de poetas estadounidenses. El tercer poeta al que hemos dedicado numerosas páginas, es el libanés Bassam Hajjar. Hajjar no solo fue un poeta singular sino que representaba la imagen del poeta culto que sabe cómo utilizar la cultura en la esencia del trabajo poético porque el poema para él es un horizonte en el que convergen filosofía, conocimiento, política y arte.
El relato es otro género muy presente en este número a través de ocho narrativas. La escritora marroquí Latifa Labsir esboza en «Quiero amar esta noche» cómo una entrañable pareja de ancianos despierta en su joven vecina una curiosidad por conocer el fuerte amor que los une. Tras el fallecimiento de los ancianos, la joven descubre el pasado de la familia a través de cartas y fotografías, enamorándose del hijo de la pareja. La emiratí Mariam al-Saedi nos cuenta en «Latifa Rashid o sentir ternura por las hormigas de la calle» la triste historia de su desafortunada amiga Latifa, cuyo amante muere en un accidente de coche la víspera de la boda. Viuda y gafe, a los veinte años, nadie le pide matrimonio. El segundo relato de la misma autora, titulado «Mancha de aceite», es un testimonio de la precariedad laboral que padece un joven asiático que trabaja en uno de los estados del Golfo. Orgulloso de su elegante uniforme, manda fotos a sus familiares, sin embargo al cometer un simple error, se ve obligado a entregar su elegante uniforme a otro que espera en la larga cola que se prolonga, sin tregua, desde la nación india hasta el país petrolífero.
«Jazmín con espinas», de la escritora egipcia Azza Rashad gira en torno a los avatares de la vida de dos hermosas hermanas. Con «El guardia del cementerio de la Commonwealth» del escritor Sofiene Rajab viajamos a su ciudad natal Enfidha, situada al noroeste de Túnez, donde nos cuenta cómo visitó por primera vez el cementerio y le cautivó la tumba de un soldado neozelandés.
«Secretos, Mi hijo y Durante mis vacaciones», son tres cuentos de Mohammed al-Sharekh. Aunque es conocido en el mundo árabe como el fundador del software «Sakhr», a través del cual introdujo el idioma árabe en las computadoras, pocos conocen la faceta creativa del escritor kuwaití. Partiendo de una crítica estructural de la élite social, al-Sharekh arroja luz sobre la dimensión humana en situaciones desgarradoras, lo cual imprime a sus cuentos una característica peculiar que provoca múltiples interpretaciones.
En cuanto a la novela, presentamos un fragmento de la novela «Caída libre» de la escritora y directora cinematográfica siria Abeer Esber. Arranca el relato con la caída del padre de la narradora; luego el de su madre que lo deja todo y emigra; Damasco que cae traicionada en las garras de asesinos y facciosos; y, por último, la protagonista se derrumba en los planos sentimental, moral, económico y físico. Una serie de caídas que el relato entreteje convirtiendo la novela en una sucesión de crisis y enredos que transforman el espacio narrativo en un eco desposeído del desplome del ser humano. En el capítulo de la novela «Elías», el escritor egipcio Ahmad Abdulatif narra el dualismo de la pérdida de identidad y de la búsqueda de las raíces, utilizando un lenguaje peculiar que teje la trama y luego deshace todo lo que había construido. Estamos ante una novela experimental de primer grado cuyo tema principal es la derrota del ser humano en todos los tiempos y espacios. Cerramos el género narrativo con «Dos monárquicos el Quatorze juillet», un capítulo de la exitosa novela autobiográfica «Un iraquí en París», del autor iraquí Samuel Shimon. En el día nacional de Francia y durante las celebraciones de la Revolución Francesa que tienen lugar el 14 de julio de cada año, un joven refugiado iraquí se encuentra con una señora francesa. La señora le expresa su tristeza en medio de las celebraciones porque ha perdido su perro. El joven le responde compartiendo su tristeza porque en ese mismo día él ha perdido su patria. A raíz de dicho encuentro, surge entre ambos una relación íntima que culminará de forma surrealista.
En este número, también, nos complace inaugurar la sección de «Literatos invitados» con la gran académica, poetisa y traductora Clara Janés, quién brinda a la Revista una selección de poemas inéditos. Por último, Samuel Shimon abre ante nosotros las puertas de la memoria a través de una colección de fotografías en las que se hermanan imagen y escritura.
Confiamos en que de la misma manera que los académicos y críticos hablaron de un antes y un después de la edición inglesa de Banipal, que la edición en español de la Revista despierte esta valiosa actividad de su letargo, y contribuya a cambiar actitudes hacia la traducción del árabe al español.
Por último, pedimos a nuestros lectores y seguidores disculpas por los problemas logísticos surgidos a raíz del coronavirus, confiando en poder pronto entre otras cosas, recuperar la absoluta normalidad, publicar la revista a tiempo e imprimirla desde España.

Redactor jefe de Banipal